Tráfico vigila a los conductores que circulan por tramos de carreteras de Ourense que están en obras: «Hay que frenar»

Marta Vázquez Fernández
marta vázquez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

ALEJANDRO CAMBA

Desde el 2015 han muerto arrollados por vehículos dos operarios del servicio de conservación de carreteras

29 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Los incidentes que se registran en tramos de carretera que se encuentran en obras son más frecuentes de lo que sería deseable. En los últimos siete años dos operarios del servicio de conservación de vías han muerto tras ser arrollados por conductores y además de esos accidentes graves, se han registrado otros muchos de menor incidencia. Por ese motivo la DGT ha puesto en marcha una campaña que estará vigente hasta el próximo domingo, 30 de octubre, con la que se pretende concienciar a los automovilistas sobre la importancia de respetar la señalización que se coloca cuando se están realizando reparaciones. Durante toda esta semana patrullas de la Guardia Civil de Tráfico están colocando radares en puntos de la red viaria provincial que están siendo objeto de reparación o conservación, ya que si hay algo que tienen claro las autoridades con competencias en la materia es que, al final, las multas son casi siempre la forma más eficaz para cambiar conductas de riesgo.

«Tenemos vidas humanas en peligro y no hay otra manera de buscar el respeto de los conductores que a través de un control», reconocía este mismo viernes Javier Barja, jefe accidental de la agrupación de tráfico del instituto armado, durante la presentación de una iniciativa con la que se quiere, en último término, cambiar comportamientos. «En una provincia pequeña como la nuestra llevamos dos operarios de carreteras muertos en los últimos años; el mensaje clave es que no podemos conducir siempre igual», aseguró el jefe provincial de la Dirección General de Tráfico, que destacó que es la primera vez que hace un dispositivo de este tipo. Y lanzó un mensaje claro a los conductores en relación a cual debe ser su respuesta cuando vean una señal amarilla. «Si hay unas obras hay que aminorar la velocidad y adaptarse a las incidencias y a las indicaciones que se hayan dispuesto en cada momento», aseguró.

«Hacemos un llamamiento a la prudencia», insistió David Llorente, recordando a los dos operarios que han muerto en los últimos años, ambos en la autovía A-52, la misma calzada en la que este viernes se instaló el control. Eso sí, esta medida no se limita solo a las vías de alta capacidad, sino a todas las carreteras de la provincia, incluidas las que son competencia de la Xunta o de la Diputación provincial.

El siniestro más reciente tuvo lugar en mayo del 2018. Un vecino de Vilar de Barrio de 51 años murió después de que la furgoneta de conservación de carreteras en la que se encontraba prestando servicios fuese arrollada por otro vehículo. El impacto fue de tal virulencia que el coche de la víctima se desplazó fuera de la calzada y quedó volcado.

«Tenemos claro que el respeto a la señalización es mínimo, sobre todo en lo relativo a la velocidad», aseguró Javier Barja, quien destacó que desde el inicio de la campaña, el pasado lunes, ya se han puesto numerosas sanciones, no solo por no respetar los límites máximos de rodaje, sino también por otras infracciones como el uso del móvil o la no utilización del cinturón de seguridad. Barja destacó que en calzadas en las que la velocidad máxima es de 120 kilómetros por hora, la reducción a la que se tienen que adaptar los conductores en tramos en reparación puede llegar a ser de más de la mitad, y esto es algo que no siempre se consigue, con el riesgo que conlleva para quienes están realizando su cometido en arcenes o en otros puntos de la plataforma vial. «Es complicado que quien va al volante rebaje su velocidad hasta llegar a 40 kilómetros por hora, pero es lo que estamos intentando conseguir», aseguró.

«La labor que hacen los trabajadores de conservación es para ayudarnos y por esto tenemos que respetarlos», insistió también Álvaro Rodríguez, responsable de las carreteras del estado en Ourense. Recuerda que se debe empezar a pisar el freno al ver la primera señalización y luego continuar progresivamente. «Hay gente que está arriesgando su vida, se debe extremar la precaución para evitar accidentes que son indeseables», dijo.

La obligación de informar a la DGT sobre trabajos en cualquier vía de la provincia

«Lo que queremos es llamar la atención sobre los conductores; incrementar la prudencia en cuanto a la velocidad y el respeto de la señalización de los tramos que están siendo reparados», aseguró el subdelegado del Gobierno, quien además hizo un llamamiento a todas las administraciones que tengan competencias en vías urbanas o interurbanas para que informen de cualquier trabajo que se realice en una calzada de la provincia. «Todas las instituciones que tienen tramos en obras deben comunicarlo a la Dirección General de Tráfico, para que desde ese departamento se adopten las medidas de seguridad necesarias y se advierta a los conductores que vayan a circular por estos tramos», aseguró.

Emilio González Afonso destacó además que ya se está trabajando en un programa que permita a quienes van al volante de un automóvil recibir información sobre estas incidencias en sus navegadores. Actualmente esos datos se cuelgan en la página web de la institución y se trasladan a los paneles informativos de las calzadas, pero la idea es que eso se personalice. Sobre esto también incidió el responsable provincial de Tráfico, David Llorente, quien destacó que la plataforma DGT 3.0 permitirá a los vehículos conectarse para obtener datos actualizados sobre las incidencias que se producen en las carreteras.