Alfonso Luis de Sas Prada: «Tras andar como un trotamundos supe que mi lugar era Ourense»

Cándida Andaluz Corujo
cándida andaluz OURENSE / LA VOZ

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Alfonso Luis de Sas Prada escoge como su rincón el colegio Curros Enríquez de Ourense
Alfonso Luis de Sas Prada escoge como su rincón el colegio Curros Enríquez de Ourense MIGUEL VILLAR

El ourensano acaba de publicar su primera novela titulada «El cementerio de los ingleses»

23 oct 2022 . Actualizado a las 17:40 h.

Alfonso Luis de Sas Prada nació en Ourense el 18 julio de 1953. Es abogado especialista en proyectos de energía e infraestructuras aunque ya está jubilado. Su vida ha estado marcada por la curiosidad, un afán de conocer que lo llevó a vivir diferentes experiencias laborales y personales por todo el mundo y a participar en concursos de televisión que fueron vistos por millones de españoles. Tras años lejos de su tierra ha regresado a Ourense. Acaba de presentar el libro El cementerio de los ingleses, en el que plasma varias de sus pasiones vitales, entre ellas el cine.

Su abuelo y su padre fueron aparejadores. El primero trabajó en la Diputación. Y su bisabuelo, director del hospital provincial. Precisamente, la Rampa de Sas de la capital le debe su nombre, ya que allí estaba la finca El Mirador donde como médico atendía un día a la semana a los vecinos necesitados de la ciudad.

Alfonso Luis de Sas Prada estudió en el colegio Curros Enríquez que eligió como su rincón de la ciudad porque allí aprendió a leer y escribir. También la gramática, la ortografía y el estilo, llegando a ganar un concurso de redacción.

El bachillerato lo llevó a Maristas, donde vivió una de las experiencias juveniles que más lo marcó. Formó parte del equipo ganador del concurso de televisión Cesta y puntos en 1969. Todo un acontecimiento social para la ciudad y una vivencia que mantiene fresca en la memoria. «Siempre he tenido fama de memorión. Recuerdo que cuando era un niño mi abuelo me llevaba a la Diputación para que le dijese a sus compañeros de trabajo las banderas el mundo. El programa fue un exitazo. Teníamos 16 años y vivimos experiencias únicas», recuerda Alfonso.

A pesar de que su pasión era el cine, decidió estudiar Derecho en Santiago, aconsejado por su padre, que le explicó que tendría muchas salidas. Acabó la carrera, y tras hacer la mili en Ferrol, viajó a Inglaterra para formarse en un curso de negocios. Al poco tiempo recibió una llamada de Escudería Ourense. Era 1977. Le ofrecieron ser gerente. «Me entrevisté con Reverter. Él era entonces diputado en Madrid y no tenía tiempo. Me pidió que le ayudase» explica.

La muerte de su padre, cuando cumplió 25 años, cambió su vida. Se trasladó a Madrid para preparar unas oposiciones que no aprobó. Pero ganó un proceso de selección para entrar en la empresa americana Cargill, una corporación multinacional privada de origen estadounidense que se dedica a la agroindustria. Durante cinco años vivió entre España, Estados Unidos y Bélgica. En esta último país se casó. Regresó a Madrid en 1984, en plena movida, respondiendo a una propuesta de trabajo en una empresa siderometalúrgica que abandonó, dice, por «diferencias irreconciliables». Cuando estaba a punto de crear su propia empresa, el Banco Bilbao (hoy BBVA) se interesó en él, proponiéndole trabajar en proyectos internacionales. Lo hizo durante veinte años, hasta su prejubilación.

En el 2018, cuando regresaba a Madrid por la A-6, se detuvo. Miró a su alrededor y redescubrió el paisaje de Galicia. Fue, afirma, un punto de inflexión. Era el momento de regresar a casa. «Sentí una llamada tan fuerte... como el amor de juventud por una tierra. Tras andar como un trotamundos supe que mi lugar era Ourense. Un año después, en el 2019, volví para quedarme. He tenido una vida muy interesante, pero echaba de menos las carballeiras, los bosques de Galicia o la zona de los vinos de Ourense. Es un paraíso. Aquí es donde puedo disfrutar de los afectos, sin condicionamientos. Sigo quedando y saliendo con mis amigos de hace 50 años», subraya.

La pandemia lo empujó a dar vida a un proyecto aparcado: el cine. Lo hizo con El cementerio de los ingleses, una novela escrita al modo de guion cinematográfico. «Me pasé años redactándolos y uno de ellos es la base de esta novela», explica. Ha retomado su pasión. «No sabes hasta qué punto», añade. Pero lo que le hace más feliz es el contacto humano. Habla mucho de sus amigos, de su hermana, de sus primos y de sus cuatro hijos: «Son lo más valioso».

«En mi epitafio pondría ‘El hombre de la infinita curiosidad’»

Alfonso Luis de Sas Prada añade a su experiencia profesional el hecho de haber participado en varios concursos de televisión, siempre con éxito. A su gran memoria se unió su curiosidad. «Sin ella, la primera es una herramienta inservible. Si tienes la suerte de añadirle otras capacidades asimilas información y comprendes a las personas y a ti mismo». «En mi epitafio pondría ‘El hombre de la infinita curiosidad’», dice. Ejemplo de esto es que tras su experiencia en Cesta y puntos, Alfonso participó en el programa El tiempo es oro, presentado por Constantino Romero, con el tema «Rey Arturo, mito y realidad», batiendo varios récords. Más tarde, en el año 1991, lo hizo en El Gordo, el primer gran concurso que emitió Antena 3.

Actualmente, Alfonso de Sas está embarcado en la aventura que le deparará su novela, aunque ya tiene otras dos en marcha. Quiere convertirla en una película. Así, dice, es como nació y como la ve y discurre por su mente. Su pasión, el cine, siempre ha estado presente y el regreso a Ourense ha despertado de nuevo ese otro amor de juventud.

DNI

Trayectoria vital

 Alfonso Luis de Sas Prada tiene 69 años y cuatro hijos: Astrid, Alienor, Alejandro y Santiago. Estudió Derecho y buena parte de su vida profesional la dedicó a proyectos internacionales para un banco. Su pasión es el cine y ha publicado su primer libro.

El rincón. En el colegio Curros Enríquez aprendió a leer y escribir. Destaca la labor de los profesores que le enseñaron gramática, ortografía y estilo.