Dos años de cárcel para un acusado que «bebía y luego quemaba el monte»

La Voz OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Álvaro Vaquero

El sospechoso admite que provocó cinco incendios, tres de ellos el mismo día

17 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Bebía alcohol y luego quemaba el monte. Fue el argumento que en noviembre del 2018 aportó a los agentes de la Guardia Civil que lo detuvieron un sospechoso de provocar varios incendios forestales en la comarca de Xinzo. El detenido, que tenía 36 años, admitió entonces haber sido el responsable de los fuegos, explicando además que los provocaba utilizando un mechero.

Esta semana, casi tres años después de aquello, la causa judicial abierta contra J. M. V. ha quedado ya zanjada. En una breve vista celebrada en el juzgado penal 2 de la capital ourensana, el sospechoso volvió a reconocer que había sido el responsable de cinco incendios registrados entre el 19 de agosto y el 29 de septiembre del 2018. Eso sí, pese a que en un primer momento la Fiscalía había solicitado para él una condena de cuatro años de cárcel, se ha tenido en cuenta ahora su adicción alcohol, que se considera como un trastorno que limita de forma importante su conducta y, por tanto, actúa como eximente. Así las cosas, defensa y acusación solicitaron que se imponga al investigado una condena de dos años de prisión, además del pago a la administración de justicia de una multa de ocho meses, a razón de dos euros al día. La condena implica que el acusado no pueda trabajar como brigadista ni ejercer cualquier tipo de trabajo relacionado con el monte durante dos años, y prevé además que se someta a un tratamiento de deshabituación del alcohol.

Queda así probada la autoría de los tres fuegos, todos de menos de una hectárea, declarados en tres puntos de Xinzo y Vilar de Barrio el 19 de agosto. Todos fueron sofocados en poco tiempo por los servicios de extinción, como también el que se registró al día siguiente en una pila de alpacas situada en una carretera de la zona. El último fuego atribuido al sospechoso ocurrió el 29 de septiembre, afectando a fincas de particulares. Los gastos totales de extinción ascendieron a 800 euros, que deberá abonar el encausado.