La musicoterapia regresa al CHUO

María Cobas Vázquez
maría cobas OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El servicio de Musicoterapia cuenta con una sala propia en el hospital de día de Psiquiatría del CHUO
El servicio de Musicoterapia cuenta con una sala propia en el hospital de día de Psiquiatría del CHUO Miguel Villar

El servicio que de manera experimental se puso en marcha en Psiquiatría se ampliará a otras plantas y a los hospitales comarcales de Verín y Valdeorras

12 sep 2021 . Actualizado a las 13:32 h.

Calma, emociona, estimula... La música tiene un sinfín de poder sobre cada uno de nosotros. E incluso cura -o ayuda a mejorar- en caso de estar enfermos. No sirve para todo, pero casi. Por eso desde hace un año, la musicoterapia forma parte de la oferta de servicios del CHUO. Un convenio rubricado el verano pasado permitió que, durante el último curso, los pacientes de Psiquiatría del hospital de día diesen pasos en su curación con las terapias que imparten Montse López-Merino y sus compañeros. La idea era llevarlo a todas las plantas, e incluso ofertar el servicio a los familiares de los pacientes ingresados y a los trabajadores sanitarios. La pandemia no lo permitió, aunque la idea de López-Merino es retomar ese camino en los próximos meses. Y no solo en el hospital de Ourense. El convenio contempla también que la musicoterapia forme parte de los servicios disponibles en los dos hospitales comarcales, los de Verín y Valdeorras.

Su proyecto se llama No colo de Baubo, en referencia a la diosa griega de la risa curativa, la misma que ayudó a Perséfone a curarse de la depresión. Como en cualquier otra terapia, todo empieza con una evaluación por parte de los profesionales. «Buscamos ver como soan; con esa concepción molecular de que todo está feito do mesmo, e algo do corpo transfórmase e entón aparece a enfermidade», cuenta López-Merino. Estudian al paciente como si fuese una pieza musical, «para ver se hai algo que axustar».

A partir de ahí, se diseñan intervenciones específicas para grupos y también para cada paciente. Aunque elaboran una estructura de tratamiento, la experta asegura que este va cambiando según la evolución de cada paciente, para adaptarse a cada circunstancia. Porque lejos de la rigidez, la musicoterapia se basa fundamentalmente en la improvisación. Por eso tampoco se usa demasiado la música grabada, que puede servir en un primer momento como entrada, pero se apuesta fundamentalmente porque sean los pacientes los que toquen los instrumentos y canten. «Na improvisación cada un mostra a súa personalidade, porque a veces son movementos ou ritmos estruturados e outras non», indica.