Las pedaladas solidarias de Dani Rovira llegan a Laza

Pablo Varela Varela
P. Varela OURENSE / LA VOZ

OURENSE

El actor malagueño Dani Rovira, a la izquierda, junto a uno de sus compañeros en la ruta ciclista
El actor malagueño Dani Rovira, a la izquierda, junto a uno de sus compañeros en la ruta ciclista

«Démoslle unha bica de recordo», señala la hostelera que alojó al actor malagueño, que recorre la ruta de la Vía de la Plata para recaudar fondos contra el síndrome de Rett

14 jun 2021 . Actualizado a las 20:00 h.

La solidaridad espolea a un grupo de ciclistas de la Asociación Mi Princesa Rett y la Fundación Ochotumbados, que recorre estos días la Vía de la Plata rumbo a Santiago de Compostela. Su objetivo es conseguir una mayor visibilidad del síndrome de Rett, un trastorno genético neurológico catalogado como enfermedad rara. En esta comitiva, que el domingo partió desde la localidad de Puebla de Sanabria tras atravesar la provincia de Zamora, viaja el actor y humorista malagueño Dani Rovira. Tanto sus compañeros como él, al término de la jornada, se alojaron en Laza. Allí estaba esperándoles Conchi Blanco, propietaria de la pensión donde el grupo pasó la noche antes de continuar su trayecto, con una nueva parada en Cea. «Soamente durmiron aquí, porque tamén ía con eles unha persoa que lles axudaba co tema da cociña durante a cea», cuenta Blanco.

Rovira, que en marzo del año pasado supo que padecía el linfoma de Hodgkin, un subtipo de cáncer que afecta a un tipo de glóbulos blancos, se sometió a un tratamiento de quimioterapia para mitigar el impacto de la enfermedad. Logró recuperarse y, ahora, está embarcado en la lucha para recaudar fondos de cara al seguimiento y vigilancia de patologías poco comunes. Según los datos de la Asociación Española de Síndrome de Rett, se calcula que hay más de 3.000 personas afectadas en todo el país.

 
 
 
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«Pareceunos unha persoa estupenda, cuns valores incribles. E non só polo motivo da súa viaxe, senón por dous ou tres detalles a nivel persoal que tivo estando aquí con nós», cuenta Blanco. De Laza, además, se marchó como embajador gastronómico de la zona. «Démoslle unha bica», dice.