Ourensanos y turistas degustan O Ribeiro a través del vino

María Doallo Freire
maría doallo OURENSE

OURENSE

Santi M. Amil

Las catas a ciegas de la feria se llenaron este sábado

31 may 2021 . Actualizado a las 18:25 h.

La edición número 58 de la Feira do Viño do Ribeiro fue más discreta y sencilla que las anteriores. Pero al menos fue. Y garantizando la seguridad frente al covid en todo momento con distancias, mascarillas y la utilización de espacios muy diferenciados para cada actividad programada. La pandemia anuló la edición del 2020 pero tanto el consello regulador de la denominación de origen como el Concello de Ribadavia trabajaron para ponerla en marcha una vez más, tratando de recuperar la tradición y la normalidad tras la tormenta pandémica. «Hacía mucha falta recuperar este tipo de ocio y teníamos muchas ganas, la verdad», afirmaba Roberto Donado. El joven fue uno de los asistentes a las catas a ciegas que se organizaron dentro de la iglesia de la Magdalena, en pleno barrio judío del municipio ribadaviense. En la actividad, los participantes catan quince variedades de O Ribeiro, al fresco que da la piedra del templo y en un tiempo aproximado de media hora. Cuesta cinco euros y completó el aforo en prácticamente todas las horas que estaban programadas, aunque continúa habiendo catas hoy, tanto por la mañana como por la tarde. Roberto acudió desde Salamanca y junto a su novia, la ourensana Jessica González, a quien vino a visitar el fin de semana. «Nos gustan mucho este tipo de planes, que nos permiten aprender sobre enología, al mismo tiempo que disfrutamos de un poco de turismo», decía Roberto al llegar al recinto, justo después de desinfectarse las manos con gel y antes de ser dirigido a la mesa reservada para disfrutar de la experiencia junto a Jessica. Ellos aprovecharon para relajarse en las termas de Prexigueiro y también para comer en uno de los restaurantes de la Praza Maior de Ribadavia.

La Feira do Viño también tuvo este sábado programación pensada para profesionales del mundo de la viticultura. Por la sede del Consello Regulador, junto al edifico de Correos del municipio, pasaron bodegueros, críticos y amantes del vino y de su historia, que atendieron con curiosidad e interés a las ponencias de especialistas como el divulgador Luis Paadín. El Persoeiro de Honra do Ribeiro 2020, habló de los caldos de la zona ourensana a través del análisis de la uva. «Lo que trato de transmitir es que el vino representa algo, tiene emoción. Yo no le pido que sepa bien, le pido que sea honesto y a partir de ahí decido cuándo beberlo», decía durante su conferencia.