Siete tesoros escondidos en la capital ourensana

Javier G. Sobrado, Cándida Andaluz OURENSE

OURENSE

El cierre perimetral puede ser una excusa para redescubrir la ciudad y hacerlo contemplándola con una mirada diferente

14 feb 2021 . Actualizado a las 00:06 h.

El cierre perimetral se ha instalado en la vida de los ourensanos y aunque resulte un inconveniente, en ocasiones puede generar curiosidad por aquellos elementos cercanos que, de tanto pasar desapercibidos, se han convertido en lejanos para los vecinos. Es el caso de muchos de los tesoros que guarda la capital ourensana, perfectos para redescubrir la ciudad de As Burgas desde un nuevo punto de vista.

Tesoro natural

Uno de los árboles más antiguos de la capital. En la calle Luís Trabazos, en el barrio de As Lagoas, se halla la llamada Sobreira da Loña. Con sus más de veintidós metros de altura y sus más de tres siglos de vida, este alcornoque es la única especie de la capital incluida en el catálogo de las Árbores Senlleiras de Galicia. Además, este tesoro natural, que llama la atención por el enorme tamaño de su copa -más de veinte metros de diámetro-es candidato a Árbol del Año en España.

Patrimonio religioso

Un antiguo conocido de la ofrenda floral a San Martiño. En la esquina exterior de la catedral de Ourense, entre la rúa das Tendas y la rúa San Martiño, se halla un relieve del propio santo en una de sus caracterizaciones más recurrentes: montado a caballo. Se trata de una escultura datada en el siglo XVI, de estilo renacentista, cuyo autor se desconoce y que, además de dar nombre a la torre bajo la que se encuentra, formó parte de la ceremonia de ofrenda floral a San Martiño durante años.