En Castro Caldelas, el entroido es de Sebastián y Remedios

OURENSE

Sin la Festa dos Fachós a causa de la epidemia, el municipio se agarra al sentimiento y simbolismo de los mecos

12 feb 2021 . Actualizado a las 14:52 h.

Todo comenzó en el año 1751, con una procesión en la que la población de Castro Caldelas pidió ayuda divina para frenar el impacto de una epidemia de peste que asolaba la comarca. Desde entonces, la Festa dos Fachós nunca se interrumpió hasta que llegó otra plaga, la del coronavirus, y se la llevó momentáneamente por delante. Y contra el covid-19, en el municipio se agarran este año a Sebastián y Remedios, compadre y comadre que rendirán tributo al entroido de este año, aunque sea de forma simbólica.

«Ya que no se ha podido celebrar nada, al menos sabemos que el sentimiento sigue ahí», expone Sara Inés Vega, alcaldesa de Castro Caldelas por el PSOE. Los mecos, trabajados con papel y seda por la artista y creadora caldelá Maite Vázquez, se asomaron inicialmente al balcón del concello y, ahora, brindan color al edificio consistorial. «Son considerados como los nuevos vecinos que vinieron aquí a correr el entroido», bromea la regidora. Pero el caso es que entre la población, a falta de festejos y jolgorio en las calles, han gustado. «Es gracioso, porque lo raro es que no venga algún padre con sus hijos a verlos a lo largo de la mañana, a saludarlos. Están muy bien elaborados y creo que nos han gracia a todos», valora Vega. Sebastián, un gaiteiro, y Remedios, una pandereteira, aportan el colorido y viveza tras un año extraño, en el que ni siquiera se pudo celebrar la Festa dos Remedios del mes de septiembre. Entonces faltó también el Irrio Peliqueiro, alma del entroido de Castro Caldelas. «Es la máxima autoridad de la localidad en los días de fiesta: con fueros propios, derecho a consumir gratis, a zurrar a la gente, presidir el altar mayor... Encarna a un hombre con la identidad oculta bajo una máscara barbuda y un frac, y del que comienza a haber documentación escrita a partir del año 1718», indica Sara Inés Vega.

«Hemos echado en falta la música y estas fechas que están enraizadas en el corazón de los caldelaos», dice Vega. «Y con estos dos mecos, lo que queremos es rendir homenaje a nuestro folclore más tradicional, nunca olvidarlo», agrega.