Los «encargos» del Meco mantienen el espíritu del entroido entre los pequeños ourensanos

Pablo Varela Varela
P. Varela OURENSE / LA VOZ

OURENSE

P. V.

En la ciudad, establecimientos como O Almacén se encontraron hoy con más clientela por los carnavales de los colegios, que también serán diferentes este año

06 feb 2021 . Actualizado a las 16:39 h.

Antía, María, Iris y Claudia eran cuatro de las pequeñas ourensanas que este sábado, junto a sus madres, hacían cola en las inmediaciones del establecimiento O Almacén, en las galerías de Santo Domingo, para atar los últimos detalles de su entroido de este año. La epidemia lo ha cambiado todo. O casi todo, porque en el CEIP de Prácticas se han reinventado para que el espíritu festivo del carnaval siga vivo, dentro de lo posible. «Cada día, el Meco les pedirá llevar un detallito a clase, de lunes a jueves. Y el viernes, pueden ir con un disfraz a su gusto. Será diferente porque no podrán estar tocándose ni jugando como siempre, pero al menos se lo pasarán bien», decía una de las madres.

Pese a que la previsión de estas semanas no era muy halagüeña a causa de la situación sanitaria, al menos una veintena de personas se acercaron al mediodía del sábado para hacer alguna compra de cara a estos días: una diadema, una cresta de colores o un mandil de cocina. Pequeños detalles para vestirse de alegría mientras se capea el temporal. Los que se dejaron caer por O Almacén lo hicieron, eso sí, manteniendo la distancia de seguridad en la fila.

Nuria y David, ourensanos que acudieron a comprar este sábado a O Almacén
Nuria y David, ourensanos que acudieron a comprar este sábado a O Almacén P. V.

David, alumno del CPR Santo Ángel al que acompañaba su madre, Nuria, tenía en mente acudir disfrazado de uno de sus protagonistas favoritos de un videojuego de terror. Lo contaba mientras esperaba su turno consola en mano. «No hay fiesta de carnaval pero algo llevarán a las aulas. Unos una nariz de payaso, otros alguna peluca... Son encargos del Meco. Lo que sea con tal de mantener esta tradición pero respetando siempre las pautas», decía Nuria.