El TSXG crea una nueva oficina para aliviar el juzgado de familia, el más colapsado de Galicia

m. v. OURENSE / LA VOZ

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Una nueva sede se ocupará de tramitar todo lo relativo a tutelas e incapacidades

03 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La solución para poner fin a la saturación que afronta desde hace años el juzgado de primera instancia 6 de Ourense, que tramita los asuntos de familia, está sobre la mesa. Unas semanas después de que el presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia se reuniera en la ciudad de As Burgas con los responsables judiciales y transmitiera su preocupación por resolver ese tema lo antes posible, ha trascendido la decisión que se ha tomado para cortar de raíz la sobrecarga de trabajo y facilitar que el juzgado pueda dar a los ciudadanos una respuesta más ágil.

Así, la sala gobierno del alto tribunal gallego ha considerado que la mejor solución de las que estaban sobre la mesa es la creación de una Oficina de Tutelas e Internamientos, una medida pionera en la comunidad, que pretende liberar al juzgado de uno de sus principales lastres. Según han explicado este mismo martes desde el TSXG, la medida fue planteada el pasado 29 de octubre por la Junta Sectorial de Juezas de la capital ourensana con el objetivo de que asuma el control y seguimiento de tutelas e internamientos. «El inmenso volumen generado por este tipo de expedientes en el partido judicial de Ourense, y los trastornos que ello genera debido a su seguimiento en las oficinas con trámite ordinario, fue uno de los principales motivos argumentados por la titular del juzgado de familia en la reunión con el presidente del Tribunal para explicar la situación en la que se encuentra el citado órgano judicial», aseguran desde el tribunal gallego. Tras aquel encuentro José María Gómez y Díaz-Castroverde, presidente del TSXG ya adelantó que veía «acuciante» solucionar el atasco.

Sigue el juzgado bis

La puesta en marcha de la nueva oficina, que liberará al juzgado de una parte importante de su carga, no es la única medida que se propone para facilitar las cosas en la sede y lograr que empiece a funcionar de una forma más ágil a corto plazo. Así, se ha pedido ya que se prorrogue hasta el próximo 30 de junio, de la comisión de servicio que desempeña como refuerzo el magistrado Luis Doval Pérez en el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Ourense. Este refuerzo fue una de las primeras medidas que se activaron para frenar el colapso, hace ya un año, y ha funcionado de forma óptima, si bien con el tiempo se ha visto la necesidad de impulsar nuevas medidas de refuerzo.

A mayores, el Tribunal Superior, dentro de las medidas implementadas para dar respuesta a la alta pendencia de este órgano, ha acordado destinar a él como refuerzo a uno de los tres jueces de la 70 promoción de la Escuela Judicial destinados en la provincia de Ourense entre marzo y agosto.

La entrada de asuntos en esta sala se ha ido incrementando a lo largo de los últimos años, alcanzando un 127 % en 2018; un 141 % en 2019; y un 106 % en el primer semestre del año 2020. En estas circunstancias, con datos recogidos el 30 de junio pasado, el tiempo medio de respuesta era de casi un año, superior al de otros juzgados de familia tanto gallegos como nacionales, donde en ningún caso se llegaba a los ocho meses.

El reparto, frustrado

La saturación ya provocó que el año pasado se acordase por parte del alto tribunal gallego repartir entre el resto de juzgados civiles una parte del trabajo, en concreto lo relativo a los internamientos voluntarios, pero esta decisión no pudo ponerse en práctica, tras recurrirla dos magistradas al Consejo General del Poder Judicial, que les dio la razón. Así lo admitió Díaz-Castroverde en su reciente visita a la ciudad. «El consejo rechazó la propuesta no por razones de fondo, sino por el procedimiento que se había seguido, por lo que ahora se ha hecho un nuevo informe en el que se plantean otras alternativas que nosotros estamos barajando, y en los próximos quince o veinte días la sala de gobierno tomará una decisión que esperamos que sea certera», dijo el presidente del alto tribunal gallego, que dejó claro que las dos magistradas estaban en su derecho a interponer recurso.