Ourense

La corporación municipal ourensana está formada por 27 concejales. Al pleno de este viernes faltaron en no adscrito Manuel Álvarez y el socialista Borja López. Pues bien, de los 25 ediles que asistieron a la sesión, 22 se posicionaron claramente en contra del traslado del Museo Municipal a la sala Valente (en el antiguo edificio del Banco de España) anunciado por Gonzalo Pérez Jácome. Solo él y los otros dos miembros de su gobierno votaron en contra de la moción presentada por el Partido Popular para escenificar su rechazo al proyecto del alcalde. Este, sin embargo, seguirá adelante con esa idea porque ese tipo de iniciativas no son vinculantes, como él mismo remarca desde hace años, incluso cuando estaba en la oposición.

El asunto provocó, en todo caso, un intenso debate. La oposición acusó a Jácome de querer «desmantelar» toda manifestación cultural en Ourense. Le preguntaron qué tiene en contra de la cultura y él respondió así: «¿Qué tienen ustedes contra la libertad? Yo creo en la libertad. Son ustedes los que quieren que los ciudadanos sean borregos». El alcalde criticó las subvenciones públicas y defendió la «cultura competitiva» de Estados Unidos o el Reino Unido. Acusó, sobre todo al BNG, de defender «doctrinas soviéticas». «Ustedes sí que son unos nazis de la cultura», dijo Jácome, que aseguró que el mérito del éxito de la programación navideña es suyo.

El regidor defendió la necesidad de buscar espacios como el edificio del Museo Municipal en la rúa Lepanto para oficinas administrativas y la oposición insistió en su «desprecio total y absoluto» a la cultura. Así lo dijo la popular Sonia Ogando, que ironizó con el anuncio que en su día hizo Jácome de un concierto de Jennifer López en Ourense. El portavoz del PSOE, Rafael Rodríguez Villarino, dedicó parte de su intervención para repasar los artistas que tienen obras en el museo para ilustrar, de ese modo, «o que estamos a piques de perder». En este asunto habló en nombre de Ciudadanos Laureano Bermejo, que destacó el carácter «ilustre» del edificio para rechazar que allí haya oficinas. Especialmente dura fue la nacionalista Rhut Reza, que calificó la idea como una «barbaridade» porque, según dijo, «só a un bárbaro pode pasarlle iso pola cabeza».

Pero Jácome piensa seguir adelante con ese proyecto, al igual que con el cierre del aula CeMIT de la Molinera. En el pleno también se debatió una moción del PP para evitar que el alcalde cumpla con lo anunciado en ese sentido. La apoyaron, de nuevo, todos los concejales presentes salvo los tres del gobierno. El regidor despreció la utilidad de ese servicio y dijo que era «básicamente un cíber gratuito».

El alcalde renuncia a tener presupuestos actualizados en el año 2021 y dice que tiene otras prioridades

El Concello de Ourense llevaba desde el 2014 con los presupuestos prorrogados hasta que el año pasado logró aprobar unos actualizados. Sin embargo, ese cambio de tendencia en la gestión económica del Ayuntamiento no se confirmará en el 2021. Según admitió el alcalde en el pleno de este viernes, la Administración funcionará con el documento presupuestario del año 2020 prorrogado.

Sobre este asunto se interesó la concejala del BNG Rhut Reza aprovechando turno de ruegos y preguntas. La respuesta de Gonzalo Pérez Jácome fue clara. No habrá nuevos presupuestos. Según dijo, el gobierno municipal tiene otras prioridades a la hora de buscar consensos y no cree que sea posible encontrar los apoyos necesarios para sacar adelante un nuevo documento presupuestario. Lo intentará el año que viene. «Ya tendríamos que enfocarlo para el 2022», dijo el alcalde, que ratificó que «este año asumiremos los presupuestos prorrogados».

El bus seguirá en concesión

Durante la sesión, Jácome renunció a aprobar unas cuentas actualizadas para el año 2021 y también a su vieja idea de remunicipalizar el transporte urbano. El asunto salió a colación a raíz de la aprobación -por unanimidad, salvo por la abstención del BNG- del nuevo reglamento del servicio, un trámite indispensable para poder licitar un contrato que lleva en precario desde el año 2015. Según dijo, «el problema es la burocracia». El regidor argumentó que la gestión pública del transporte no sería eficiente. «El Concello funciona peor de lo que esperaba», aseguró.

La oposición aprovechó para pedir al gobierno municipal una actitud más proactiva en la búsqueda de soluciones para el conflicto laboral que existe en el bus urbano, con una huelga convocada a partir del día 15. Precisamente, trabajadores y empresa concesionaria volvieron a reunirse sin acuerdo este viernes. El edil de DO, Telmo Ucha, aseguró que ya está mediando.

El coche oficial «privativo»

Por otra parte, en el turno de ruegos y preguntas el BNG también se interesó por el uso «privativo» que, según aseguran los nacionalistas, hacen el alcalde y miembros de su equipo de un coche comprado por el Concello de Ourense el pasado mes de diciembre, un Peugeot de 18.066,27 euros. Cuando le dijeron que lo usaban fuera del horario laboral, respondió: «24 horas al día trabaja el alcalde». Y añadió: «No le voy a detallar a usted cada día a dónde voy o no voy».

Además, durante la sesión Jácome hizo hincapié en varias ocasiones en la «química» que, según dice, demuestran el PP y los díscolos de Democracia Ourensana. De hecho, sin venir a cuento, justo antes de introducir uno de los puntos del orden del día, anunció que su exjefe de prensa ha sido contratado como asesor de Presidencia en la Diputación: «Me traicionó».

Termalismo

El PSOE presentó una moción para «reactivar» el plan estratégico termal que fue apoyada por todos los grupos excepto por los tres ediles del gobierno. Jácome insistió en que el termalismo «es un absoluto bluf». Durante el debate también habló de su proyecto de un parque acuático y aludió a Feijoo: «Me garantizó su apoyo hasta que pasó lo que pasó y no he vuelto a saber de él».

Casco viejo

En el pleno de este viernes se debatieron dos mociones que tenían relación directa con el casco viejo. El PSOE pedía la puesta en marcha de un plan de rehabilitación de viviendas vacías para ponerlas a disposición principalmente de los jóvenes y Ciudadanos reclamaba la reactivación de la comisión de trabajo para impulsar las normas urbanísticas de la zona. En ambos casos las iniciativas fueron aprobadas por unanimidad.

San Francisco

Todos los grupos políticos, con la única excepción de los tres concejales del gobierno, apoyaron este viernes la moción presentada por el PSOE para reclamar una mejora en los accesos al complejo de San Francisco. La iniciativa pedía también que se reactive el proyecto para crear un museo en la antigua iglesia y una enmienda del PP descargó esa responsabilidad en el Concello en lugar de la Xunta.

Comercio

Uno de los debates más caóticos de la sesión plenaria fue a raíz de una moción del BNG sobre apoyo al comercio local. El PP presentó una enmienda y se solicitó la votación por puntos. Eran seis y hubo múltiples combinaciones en función del asunto concreto a aprobación. Especialmente intenso fue el debate sobre el respaldo o no a la instalación de grandes superficies en el municipio.

Asuntos sociales

El BNG defendió una moción en la que alertaba de las demoras incluso de cinco meses en la atención que los ciudadanos sufren en los servicios sociales municipales. Hubo unanimidad de todos los ediles para aprobar su propuesta, que urge la contratación de más personal.

Palmés

Ciudadanos logró poner de acuerdo a toda la corporación para aprobar una moción en la que se reclaman mejoras en el campo de fútbol de Palmés, incluyendo la instalación de césped artificial.

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Jácome trasladará el Museo Municipal pese al rechazo de 22 ediles de 25