La «ganga» del Bamio que espanta a los inversores y que quiere Jácome

Rubén Nóvoa Pérez
rubén nóvoa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Canchas exteriores del complejo deportivo Bamio
Canchas exteriores del complejo deportivo Bamio Miguel Villar

Los propietarios quieren deshacerse del complejo por 1,12 millones

05 dic 2020 . Actualizado a las 10:29 h.

El alcalde de Ourense, Gonzalo Jácome, tiene entre ceja y ceja convertir el ahora abandonado y en avanzado estado de deterioro complejo deportivo Bamio en una instalación municipal de referencia. Así lo había propuesto en su etapa en la oposición municipal, cuando llevó a pleno una propuesta para que el Concello de Ourense se hiciera con la instalación que se encontraba en pleno proceso concursal tras su quiebra. «Una ganga», aseguraba el regidor. Se llegó a realizar un informe municipal en el año 2018, que fijaba el coste de ponerlo a punto en 2,7 millones de euros. A esa cifra había que sumar los 475.000 euros en los que se tasaba la venta en el juzgado y diferentes deudas municipales por importe de unos 150.000 euros.

Finalmente, el gobierno del PP, que por aquel entonces estaba al frente de la ciudad, no llegó a realizar ninguna oferta formal y el complejo deportivo acabó en manos de una sociedad de Salamanca (Salalim XXL). La operación se cerró a finales del 2018. Dos años después, el recinto sigue cerrado a cal y canto y a la venta en diferentes portales inmobiliarios por un precio de salida de 1,12 millones de euros. Fuentes inmobiliarias explican a La Voz que el recinto está en manos de un inversor vinculado al mundo del motor y que estaba especialmente interesado en retomar la actividad de karting. Finalmente se echó para atrás y ahora quiere vender la instalación al mejor postor. «Hay varios inversores interesados», indican las mismas fuentes.

Entre quienes han preguntado por el Bamio está el Concello de Ourense. Jácome no esconde esos movimientos. De hecho, en junio anunció que iniciaba los trámites para su compra. En ese momento tenía la mayoría garantizada por el pacto con el PP. Desde entonces, sus apoyos bajaron de catorce a solo tres concejales y cualquier movimiento debe pasar por el consenso. Por eso, en la sesión de hoy se debatirá una moción de Democracia Ourensana para avalar la operación. Pese a que el precio fijado por los vendedores es de 1,12 millones de euros, Jácome confía en rebajarlo al umbral de los 750.000 euros. El alcalde sigue considerando que se trata de una operación rentable para la institución, pese a que su precio de coste sería sensiblemente más alto que cuando salió a subasta. El paso del tiempo y los saqueos constantes que sufre el recinto, tal y como constataron los técnicos municipales en su última visita, también harán que suba el precio de la reparación. «Un terreno de estas dimensiones en cualquier barrio de la ciudad con una gran piscina al aire libre, como tiene este complejo como parte de sus instalaciones, casi saldría más caro que los 750.000 euros que costaría su adquisición completa», indican desde DO.