Los pediatras: «La mayoría de los niños con covid son asintomáticos y no contagian»

María Cobas Vázquez
maría cobas O BARCO / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

Frente a lo que se creía en la primera ola, los menores no son grandes transmisores

29 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Al principio de la pandemia se puso el foco en los más pequeños de la casa. Como los grandes transmisores que son de todo tipo de virus -desde el que produce un simple catarro al que trae la gripe-, se creía que también los serían con el coronavirus. Pero no fue así. El tiempo demostró que en esta ocasión los niños son, en general, los que menos se contagian y los que menos contagian. «En la mayoría de los casos son asintomáticos o tienen síntomas leves. Su carga viral es baja y por eso contagian menos que los adultos. Además, incluso hemos visto casos de padres positivos cuyos hijos no se contagian», explica la pediatra María Jesús González, médica en el centro de salud de O Carballiño y vocal de Agapap (Asociación Galega de Pediatría en Atención Primaria) en Ourense.

En el caso de los niños positivos, estos apenas muestran complicaciones. No ha trascendido que haya hospitalizaciones, «y tampoco tienen secuelas», dice González. Lo que están viendo los profesionales hasta el momento en la provincia son casos de un «coronavirus más liviano sin complicaciones importantes».

Los pediatras son muchas veces los que piden la PCR a los menores, que llegan a sus consultas con una sintomatología compatible con el covid-19. ¿Hay diferencia con respecto a los adultos? Explica González que en la provincia se está siguiendo la guía que elaboraron desde el servicio de Pediatría del área sanitaria de Vigo, que separa a los niños en dos grandes grupos: los menores de 10 años y los mayores de esa edad. En los bebés sobre todo, cuando lo que hay es una clínica de mocos y fiebre se recomienda que dejen de ir a la guardería y seguir controlando la evolución unos días. Salvo que haya tenido un contacto estrecho con un positivo, claro, que eso lo cambia todo y entonces sí le harían ya la PCR. En el caso de los mayores de 10 años, los pediatras están comprobando que «suelen tener más síntomas y estos son más parecidos a los de los adultos». Y se tiene muy en cuenta si los niños refieren cefalea, ya que no es un síntoma habitual con otros virus. El dolor de cabeza, unido a la fiebre y al malestar los convierten en casos sospechosos de coronavirus y el pediatra pide una prueba para confirmar o descartar ese diagnóstico.

En este primer trimestre de curso covid los pediatras están viendo que los niños se acatarran en mayor porcentaje que otros años. «Muchos padres nos refieren que los niños pasan frío en los coles... Pero ventilar es importante». Aún con esos catarros a mayores, por las consultas infantiles pasan «menos patologías que otros inviernos, y tiene lógica porque llevar mascarilla, la distancia social y el lavado frecuente de manos ayuda a que haya menos cuadros infecciosos. Va a ser positivo, porque las medidas de prevención influyen en todos los virus», remarca González.

Las consultas del resto de patologías

En cuanto al resto de enfermedades, en la primera ola sí hubo un retraso en la asistencia presencial en determinados momentos, pero en esta segunda ola el protocolo está mejor definido y no hay grandes problemas, asegura González. Y pese a los problemas de primavera, la pediatra asegura no tener constancia de retrasos en el diagnóstico de patologías distintas al coronavirus como puede ser apendicitis, como sí pasó en otras áreas. «En la primera ola no estaba tan regulador lo de la consulta telefónica y la posterior presencial si así lo considera el pediatra. Ahora está bien elaborado el protocolo y no hay miedo, al menos eso es lo que nos transmite la gente. En la primera ola sí había más miedo a venir al centro de salud», dice González. En ambas olas, además, se han mantenido los plazos en las revisiones del niño sano, con especial miramiento a los más pequeños (que son también los que tienen revisiones más periódicas). El bebé de cuatro meses tiene que tener su revisión a los cuatro meses, no puede esperar; pero en el caso del niño de 6 años, hay doce meses para poder señalarla en el calendario, así que va menos ajustada en los plazos.

Ahora muchos niños que van a consulta lo hacen para ponerse la vacuna de la gripe, pero no todos. De hecho, ya ha trascendido que no hay dosis para todos, así que solo se administra a los de riesgo, parámetro que este año es más amplio. No son solo para los niños de riesgo, sino que un menor sano que conviva con personas de riesgo -con abuelos mayores, o con alguien que esté inmunodeprimido porque está con un tratamiento contra el cáncer, por ejemplo- también entra dentro de los candidatos a la vacuna de la gripe.

A los 14 días los escolares positivos vuelven a clase sin necesidad de una segunda PCR

En esta segunda ola los médicos de atención primaria tuvieron un papel fundamental en el seguimiento de los contactos estrechos de los positivos, pero desde hace unas semanas el protocolo cambió (no sin polémica) y ya no es esa tarea del médico de familia. «El protocolo siempre dijo que no teníamos que ocuparnos nosotros, pero una cosa es el protocolo y otra la realidad», dice González. Es por eso que «si veíamos que en un colegio la cosa no funcionaba, actuábamos en consecuencia». Ahora se aplica el protocolo, «y aún con fallos, está funcionando mejor». En todo caso, asegura que si los pediatras detectan «un error, avisamos al Centro de Seguimiento».

En el caso de que un niño dé positivo, a los 14 días puede volver a clase. No hace falta repetir la prueba, explica González. Solo se le repite, a los 10 días, a los contactos estrechos que dieron negativo (y que tienen que estar en cuarentena). Si dan negativo, pueden reincorporarse. Si no se le hace la prueba, entonces tienen que esperar los 14 días. ¿Qué es un contacto estrecho? En una clase, todos los que están a menos de dos metros del niño contagiado y los que comparten mesa en el comedor. La aplicación de esas directrices, en todo caso, depende del CSC. En el caso de las guarderías, todo el grupo, porque no usan mascarilla.