La economía debe ir de la mano de la sanidad

Carmen Sampayo FIRMA INVITADA

OURENSE

Imagen de una de las protestas de los hosteleros en la Praza Maior
Imagen de una de las protestas de los hosteleros en la Praza Maior Iria Rodriguez

30 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

No es casualidad que en el manifiesto impulsado por los Colegios de Farmacéuticos y de Médicos de Ourense a través del Foro Liceo, y que ha visto la luz la pasada semana, documento que hemos suscrito por unanimidad el resto de colectivos integrantes: Liceo de Ourense, Economistas, Arquitectos, Libreiros de Ourense e de Galicia, Colexio da Avogacía, , Jóvenes Empresarios, Asociación Polígono San Cibrao, Centro Comercial Aberto, Federación de Comercio, APIS, Propietarios de Fincas Urbanas, Aparelladores e Arquitectos Técnicos y Asociación de Constructores de Ourense, centre sus reivindicaciones en recomendaciones fundamentalmente de índole sanitaria y de salud pública.

Si algo hemos visto en las que podemos denominar primera ola de la pandemia y que se está repitiendo en esta segunda ola es la gran importancia de la sanidad pública en esta crisis sanitaria de consecuencias económicas aún por determinar. Sin ninguna duda la sanidad desde el punto de vista social debe priorizarse por encima de la economía. Se encuentra entre las previsiones que una de las industrias estratégicas de futuro y que más valor añadido genere en las próximas décadas sea la vinculada a la salud pública.

Pero no podemos obviar las cuestiones económicas derivadas de esta crisis sanitaria. En este modelo cobran especial relevancia las ayudas públicas a los sectores más perjudicados económicamente, como son todos los vinculados al sector de la hostelería, ocio y turismo. Consideramos que todo tipo de ayudas deben ser coordinadas y provenientes de todas las administraciones implicadas, incluidas las administraciones provinciales y locales con bonificaciones puntuales de impuestos e incentivos fiscales. Todas las medidas e incentivos deben vincularse a empresas y autónomos solventes a medio plazo, entidades que respeten lo que los contables denominamos principio de empresa en funcionamiento. En este punto, asumiendo como propias las recomendaciones del Consejo General de Economistas de España, sería necesario articular una serie de medidas para evitar que empresas que hubiesen sido solventes de no surgir esta crisis, no se vean obligadas a devolver incentivos fiscales.