Dinastía de porteros con futuro

La UD Ourense trabaja con tres jóvenes nacidos del 2000 en adelante


OURENSE

El puesto de guardameta es crucial en la Tercera División, donde vemos a una selección de porteros experimentados y de un nivel bastante notable. En ese entorno es rara avis la valentía y la decisión de un club como la Unión Deportiva Ourense, alineando de salida a dos jóvenes como Dani Sampayo, primer año sénior (generación del 2001), y Borja Atanes (2000). A ellos se une en cada sesión de entrenamiento Nacho Blanco (2004), portero titular del juvenil de Liga Nacional, e incluso Gabri Méndez Arias (2002) que, en su caso, acude con menos asiduidad al residir en Vigo.

Desde la directiva que preside Ramón Dacosta al cuadro técnico de Fernando Currás adoptaron una postura meditada y consecuente, en la que pocos creían desde fuera y, aún así, ya ha recibido numerosos elogios. Y es que solo el Fabril reúne a jugadores de esa edad en los subgrupos gallegos de la presente temporada.

Gran parte de la atención que se ha volcado sobre los arqueros ourensanistas gira en torno a la figura de Dani Sampayo, titular en los primeros encuentros de la campaña, aunque ni siquiera fue la idea inicial. El mismo protagonista lo reconoce: «El primer día me sorprendió, la verdad es que llegué con el objetivo de jugar el mayor número de partidos posible, pero creí que no alinearían de salida a un chaval que venía de la Liga Nacional juvenil». También recuerda un cierto hormigueo en todo el cuerpo, aunque incide en que poco a poco fue ganando confianza.

El debutante se muestra muy centrado en su papel, pero es consciente de todo el ruido de fondo que se ha generado con su presencia bajo palos, para nada inadvertida: «Este revuelo es lógico, la mayoría de la gente no me conocía y se sorprendieron al ver que fui parando varias de las primeras pelotas que me llegaron». También fue inevitable la comparación con otro portero surgido de la cantera pabellonista, Diego García -actualmente en el Arenteiro-, si bien Dani no se corta un pelo: «No somos comparables, siempre me fijé en él, es un referente. Pero es mucho mejor, sobre todo con los pies».

Porque mejorar el juego con el tren inferior es uno de los desafíos que se autoimpuso el joven Sampayo Tesouro, quien ya hizo pandilla con Borja Atanes: «Me ayudó desde que llegué y es mi mejor apoyo en el vestuario. Llegará el momento en que no me toque jugar y él lo hará muy bien».

En esos mismos términos se manifiesta su compañero: «Lo cierto es que contaba con ser titular en un principio, pero me perdí algunos entrenamientos antes de empezar y entró Dani. Él también se merece la titularidad, porque lo está haciendo muy bien, pero sigo entrenándome al 200 % cada día hasta que llegue mi oportunidad».

Con anterioridad, Atanes Crespo estuvo a la sombra de dos veteranos con el caché del uruguayo Pato y del cántabro Ángel Díez: «De ellos aprendí a ser constante, a trabajar siempre y a hacerme valer. Soy joven y aún tengo mucho más que aprender, pero creo que voy por el buen camino y acepto todos los consejos y las indicaciones que me dan». Sobre Sampayo explica: «Tenemos muy buen rollo, es un chaval de diez y lo da todo entrenando, tenemos una competencia sana».

Dos bazas cualificadas para cubrir el marco rojillo

Si el cupo de porteros de la primera plantilla ourensanista es de los más jóvenes de la categoría, el encargado de la preparación específica es un Antonio Dacosta que ya trabajó en esa materia, tanto en el Club Deportivo Ourense, como en el nuevo club.

El experimentado técnico se queda con la capacidad de aprendizaje de la dupla ourensanista: «Dani y Borja son dos porteros que están cualificados para jugar en esta categoría, así que Fernando puede escoger y estar tranquilo si falta alguno de ellos. Tienen la cabeza bien amueblada, estudian y son muy responsables».

El técnico especializado en varias campañas con los arqueros desvela además un pequeño secreto, que demuestra lo que puede cambiar todo en el deporte rey: «Borja era el elegido para jugar, pero tuvo problemas con un dedo y el elegido fue Dani, que lo hizo muy bien desde el principio, es lo que tiene este deporte». Su análisis sobre las condiciones de ambos muestra la satisfacción de los encargados de afianzar su proyección: «Con Borja llevo trabajando más tiempo. Lo hizo muy bien con Pato y Ángel, entrenando con intensidad y aprendiendo de ellos todo lo que pudo. Es un portero alto, va bien por arriba y también es ágil, por lo que tapa mucha portería. Ya debutó con nosotros en la Liga pasada e hizo una gran pretemporada».

A Dani no lo conocía tan bien, pero tenía «grandes referencias de su etapa del Pabellón». Dacosta indica tras verlo en el día a día: «Es valiente y va bien por arriba. Está empeñado en mejorar su juego de pies y eso le vendrá bien. Aún siendo de primer año está enlazando buenas actuaciones».

La terna la completa el juvenil Nacho Blanco: «Se incorporó cuando comenzó la Liga Nacional. El chico es juvenil de primer año y tiene una envergadura notable. Es otro trabajador nato». El espigado meta tiene claro su papel: «Comencé jugando al hockey adelante, pero en el fútbol siempre lo hice en la portería. Tengo suerte con Borja y Dani, porque aprendo mucho de ellos y son muy buenos compañeros». A corto plazo intentará: «Jugar el máximo de partidos con los juveniles e ir convocado alguna vez con los mayores. Entrenar con ellos ya es una pasada».

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Dinastía de porteros con futuro