La música sigue pero sin santa Cecilia

Las bandas ourensanas centran su actividad en el aspecto educativo con sus escuelas y adaptan ensayos a cuartetos o quintetos en tiempos del covid

En Celanova, ensayan cuartetos o quintetos en el auditorio municipal por secciones
En Celanova, ensayan cuartetos o quintetos en el auditorio municipal por secciones

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Cualquier 22 de noviembre antes de la pandemia, centenares de músicos ourensanos estarían un día como hoy o en los días siguientes celebrando la fiesta de su patrona, Santa Cecilia. Conciertos, pasacalles o comidas de los amigos de la bandas populares son los actos que solían organizar antes del covid. En estos tiempos de coronavirus, pese a todo, la música siguen sonando, aunque de otra manera. Las bandas llevan sin poder juntarse desde el verano, en el caso de aquellas que pudieron hacerlo, y las escuelas en las que forman a aprendices tienen que adaptarse como cualquier centro educativo a las normas sanitarias, con grupos reducidos en las clases teóricas o clases individuales de instrumento.

Miguel Pérez, director de la banda de música municipal de Celanova, confirma que el 14 de agosto fue el último día que se juntó la banda completa con sus 56 músicos para tocar juntos; ahora ensayan divididos en cuartetos o quintetos por secciones: percusión, saxos, clarinetes, un quinteto de metal o mixtos, con los que preparan un repertorio que esperan poder presentar en público, presencialmente o por streaming. La banda se trasladó al auditorio municipal, espacio más amplio y adecuado, lo que permitió retomar los ensayos por secciones y las clases.

Fernando Martínez, el presidente, apunta que «la banda completa ensayó mientras se pudo, en verano sí ensayamos en el claustro al aire libre y con distancia; fuimos de las pocas bandas que pudimos hacerlo. Se hicieron pasacalles, que permiten mantener la distancia, conciertos en el claustro y la alameda». El presidente de la banda considera que «no tocar en conjunto es perjudicial para ensamblar las individualidades. En cuanto podamos, retomaremos la actividad, pero algunas bandas no volverán a sonar».

Una de las agrupaciones más antiguas de Galicia, la banda de música A Lira de Ribadavia, empezó a retomar la actividad en la desescalada aunque, según señala su presidente, Juan Álvarez, había carencia de protocolos concretos. «Empezamos con ensaios por seccións de vento, madeira ou percusión para dez persoas. No verán tiñamos espazo ao aire libre», explica. En invierno, hubo que buscar soluciones. No pudieron disponer como solían de las dependencias del CEIP y para retomar la actividad de la escuela Mestre Veneroni tuvieron que dividirse en varios locales, algo que resulta incómodo para los padres, reconoce Álvarez. La escuela, con 78 alumnos, funciona con grupos reducidos en las clases teóricas e individuales en las de instrumento. Sin embargo, tuvieron que prescindir por ahora de la banda infantil y de la de mayores por falta de espacio. Uno de los problemas de la formación, dice el presidente, es que carece de un local propio.

La falta de actuaciones por las cancelaciones de fiestas, uno de los principales sostenes económicos de estas agrupaciones populares, está haciendo daño. «No verán tivemos tres ou catro saídas contadas na zona de Ourense. Nun verán normal tiñamos corenta. A actividade da banda sufragaba os soldos dos dez profesores da escola e os propios gastos da banda coa subvención da Deputación que pagaba esas actuacións. A Deputación non fixo nada agora para axudar ás bandas populares», sostiene.

Del Concello reciben una partida que apenas da para pagar al director, dice, y aunque había predisposición por parte del alcalde para ayudar a mantener la escuela, la modificación de crédito que planteó el grupo de gobierno aún no se llevó a cabo porque no apoyaron otros grupos, según Álvarez.

La cancelación de conciertos por la pandemia afecta de lleno a la música. Una encuesta de la Unión de Músicos Profesionales a mil instrumentistas para conocer el impacto del covid-19 en la profesión indicó que tres de cada cuatro músicos notaron una reducción de más del 90 % en su actividad.

En Xinzo, la Agrupación Musical da Limia estaría celebrando el decimoquinto aniversario de la nueva banda. Esta formación apostó por centrarse en valores educativos con un enfoque más sinfónico que las bandas tradicionales. Esa actividad educativa les permite seguir activos, opina José Luis Tielas, el director quien considera que «hoxe a parte administrativa dunha agrupación é fundamental para o seu funcionamento». En Xinzo tienen tres agrupaciones bandísticas, una grande con 68 músicos, una juvenil y una infantil, ambas con más de treinta componentes. También gestionan la coral Santa Mariña y pondrán en marcha la orquesta sinfónica Ourensanía. Tielas explica que se han centrado en la labor educativa, y hacen conciertos más camarísticos, con repertorios como las serenatas de Mozart que pueden tocar 17 instrumentistas.

La Unión Musical de Allariz lleva tres semanas parada, indica José Vega, coordinador de ensayos. En su caso, no dependen de ingresos de las fiestas. Sin embargo, sí tuvieron que dejar los conciertos o actuaciones en festivales que les llevaron a viajar a Granada, las Azores, Burdeos, Eibar u Oporto, comenta. En verano, la banda hizo alguna actuación en Allariz y ahora mantienen la actividad de la escuela con clases individuales o grupos reducidos en las colectivas de solfeo.

Actuación da Unión Musical Allariz durante o verán
Actuación da Unión Musical Allariz durante o verán

En O Carballiño, la banda, de unos treinta músicos, también está parada. Juan Soto explica que en la agrupación coincide gente mayor y joven y decidieron evitar riesgos, además de que tenían limitaciones para utilizar espacios públicos para ensayar comenta.

Un día como hoy, la Unión Musical de Allariz celebraría santa Cecilia con un concierto o una cena de confraternización; la banda de Celanova daría un pasacalles y un concierto e invitaría a sus socios a una comida, la de Xinzo tendría una misa y una comida y la de A Lira celebraría un almuerzo conjunto pero sin tocar, tomándose el día de fiesta libre. «É un día importante para nós, para xuntármonos todos e a situación é moi triste para min, eu desde pequeno celebraba este día; doe moito pero é o mellor», confiesa Tielas.

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