Los abrazos

María Teresa Rodríguez Vázquez
Maite Rodríguez EL ÁBACO

OURENSE

03 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Ala tercera jornada fue la vencida y llegaron los ansiados tres primeros puntos de la primera victoria de la UD Ourense. En una liga de Tercera con una primera fase exprés, en este nuevo formato, ganar o perder es, si cabe, más importante aunque nunca deja de serlo en el deporte de competición. En esos tiempos raros a los que nos cuesta acostumbrarnos, casi sorprende ver a los jugadores abrazándose y amontonándose uno encima de otro sobre el césped para celebrar juntos el éxtasis de un gol. Son abrazos que nos son negados en este tiempo de pandemia y que solo se les permiten a los futbolistas previo test antivirus. Así estamos. Sorprende ver en otros los abrazos añorados. Aunque, si nos dejaran margen o nos pudiésemos hacer una PCR cada día, seguro que también todos nos lanzaríamos a abrazarnos, a amontonarnos o a cualquier actividad colectiva e incluso de masas. Se ha visto en este Halloween restringido, en el que, semiconfinados o sin confinar, el buen tiempo fue el motivo para llenar las terrazas, hasta donde estaba permitido o algo más. Es la condición humana. Por eso, saltamos alegres a cada fase de desescalada y ahora esperamos, ansiosos, que los comités de expertos nos amplíen las cuotas de libertad. Esa libertad que teníamos y esos abrazos con conocidos o desconocidos que nos dimos y que ahora están restringidos. Tenemos que divertirnos en cuotas y disfrutar en dosis reducidas. Por eso los aplausos de los pocos que pudieron ir a animar a su equipo en O Couto resonaron quizás con más fuerza. En representación tal vez de quienes se tuvieron que quedar fuera del estadio.