«El comercio es un tejido económico vital en Ourense y no está valorado»

Beatriz Gómez dice que las ventas no remontaron y que la gente compra con miedo


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El comerciante ourensano aguanta el chaparrón tras dos meses sin poder abrir sus tiendas y cuando todavía percibe dudas en sus clientes para entrar a sus negocios. La presidenta de la Federación de Comercio de Ourense, Beatriz Gómez, reivindica el papel del colectivo en el tejido económico de la provincia y pide altura de miras a los políticos.

-¿Con qué sensaciones transita el sector comercial por la llamada «nueva normalidad»?

-Lo seguimos viviendo con cierta preocupación, porque las ventas aún no remontaron lo que tenían que remontar en estos momentos. Sí que es cierto que, cada día que pasa, la normalidad ayuda al consumo, pero la situación sigue siendo preocupante. Las noticias que nos llegan sobre los rebrotes y sobre la situación económica no ayudan. Cuando se reducen los ingresos económicos en una familia, se reduce también el consumo. Ya no es aquella angustia de los primeros días, pero el peligro sigue ahí. El virus no desapareció y, entonces, la tranquilidad no puede ser absoluta.

-Da la sensación de que hay negocios y sectores en el comercio que lo llevan mejor que otros. ¿Cuáles son los que se han recuperado antes?

-Los negocios que están digitalizados lo han llevado y lo están llevando mucho mejor. Es una forma de venta que durante el confinamiento se utilizó mucho y ahora se sigue usando, porque los comerciantes me dicen que los consumidores tienen miedo. Miedo a probar la ropa, a tocar los productos y, en ese sentido, sigue con mucha fuerza la venta online.

-¿Qué esperan del período de rebajas de verano que este año se ha adelantado?

-El comerciante tiene que vender sí o sí. Hay que sacar para fuera esos productos que han estado parados tanto tiempo y, por tanto, serán muy agresivas en los porcentajes de descuento.

-¿Hay cierres de negocios?

-Sí. De hecho, durante el confinamiento y hasta ahora hay sobre 65 autónomos que han cesado su actividad y el comercio es el sector principal de autónomos, junto con la construcción, una cifra para valorar con preocupación.

-¿Qué estado de ánimo percibe en el comerciante?

-Inquietud e incertidumbre. Es verdad que empezamos a trabajar hace mes y medio, pero no se sabe muy bien con qué futuro económico y sanitario nos vamos a encontrar.

-¿Los ERTE en el comercio siguen activos pese a la reapertura generalizada?

-Algunos incorporaron personal poco a poco, otros aún no lo incorporaron y la gente va viendo cómo se suceden las ventas.

-A nivel local PP y PSOE llevan semanas enfrascados en una batalla por las ayudas de la Diputación a los autónomos, ¿cómo valora esta situación?

-Nunca pensamos que viviendo lo que estamos viviendo, que no se ha vivido nunca, haya reacciones de esa índole. Cuando la economía está tan debilitada en el comercio y en los autónomos, no tenía que haber ideologías en estas ayudas. Esto tiene un agravante, que muchas personas ya han cobrado estas prestaciones. Si las tienen que devolver, sería un error enorme.

-¿Cree que el PSOE ha querido hacer política con esto?

-Yo creo que las ideologías políticas para ciertos temas no se deberían de utilizar. Sobre todo, en un sector tan tocado como es el del autónomo y el del comerciante. Somos una figura vital en el tejido económico de la provincia, y no estamos nada valorados. Para una vez que nos tienen un mínimo de consideración, que surjan estos problemas la verdad es que nos sorprende.

-Las ayudas del Concello se están retrasando sobre lo previsto inicialmente. ¿Les inquieta?

-Estamos confiados de que van a llegar, aunque van a tardar un poco. El tiempo lo dirá. Tengo la confianza de que las vamos a tener, aunque es algo que no está en mis manos.

«Fue duro ver cerrada la peluquería. En ella casi me nacieron los dientes»

Beatriz Gómez reconoce que vivió con angustia el confinamiento, tanto por la situación de su negocio como por la del sector como por la sanitaria.

-Las peluquerías empezaron con mucha fuerza, los primeros quince o veinte días. Ahora hay una bajada de servicios muy grande y estamos hablando de un sector que genera mucho empleo.

-A nivel personal, ¿cómo ha llevado esta época tan dura con su doble responsabilidad como empresaria y como presidenta del colectivo?

-Fue un momento que nunca nadie pensó vivirlo. Fue un momento que yo viví con mucha confusión y preocupación por mi negocio, por el sector y, sobre todo, por la salud. Fue duro ver cerrada la peluquería, en ella casi me nacieron los dientes. No tener ingresos, el personal... Y luego la responsabilidad de defender a todos los comerciantes de la provincia. Trabajé más que nunca con muchísimas reuniones y sentía una responsabilidad muy fuerte. Los ánimos, en muchas ocasiones, se vinieron abajo.

-¿Cuándo estima que se recuperaran los consumos en el comercio de antes de la crisis del coronavirus?

-Esto vino para quedarse. Tardaremos meses en recuperarnos. Eso siempre que no retrocedamos. Estamos pendientes de que pueda aparecer un repunte y que tengamos que volver para atrás. Eso sería un golpe muy duro para el comerciante.

-¿Ve a la gente concienciada en las medidas a la hora de acudir a los comercios?

-Yo veo los dos extremos. Los hay que toman precauciones, incluso en exceso, y luego está el que no respeta las medidas. Lo vemos continuamente en la calle, que hay mucha gente que no está cumpliendo las normas.

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