El mal estado de la presa de Xinzo obligará a su demolición

La Confederación y el Concello negocian los trámites y el monto de la operación para echarla abajo


xinzo / la voz

La presa de Gudín, en Xinzo de Limia, deberá ser demolida. Tras un cuarto de siglo desde su contrucción y puesta en funcionamiento, los daños estructurales en la infraestructura, y, sobre todo, el lamentable estado del agua embalsada, justifican que la infraestructura tenga que ser tumbada. El embalse, financiado en su mayor parte con fondos europeos del Leader a principios de los 90, costó lo que hoy serían 300.000 euros. El monto de la demolición podría rondar esa cifra.

Las deficiencias han provocado que en los últimos años la Confederación Hidrográfica Miño-Sil enviase diversos requerimientos al Concello de Xinzo, propietario del embalse, advirtiéndole de esa degradación creciente, ahora ya irreversible. En 2012, la CHMS advirtió de una elevada concentración de cianobacterias en ese punto.

«Hemos solicitado al presidente de la Confederación la financiación de un proyecto para demoler una presa que es una cloaca; porque el Concello no tiene dinero para pagar esa obra», explicaba la alcaldesa, Elvira Lama. Añadía que «es una tarea de una gran magnitud para nuestro ayuntamiento» y que entendía un sinsentido reparar o limpiar algo que es inservible.

Desde Confederación explicaron que ya en mayo de 2018, y de nuevo en agosto de este año, se cursaron oficios al Concello de Xinzo comunicando la extinción del aprovechamiento del agua a derivar del río de Faramontaos. «Se instó al ayuntamiento a la demolición de todas las infraestructuras e instalaciones construidas dentro del dominio hidráulico público», explicaban desde el organismo de cuenta. Apuntaban también que en caso de incumplimiento, podrían incoar podrían incoar expediente sancionador. «El 23 de octubre el Concello solicitó la colaboración para la redacción del proyecto de demolición. El personal técnico del organismo de cuenca está elaborando un convenio de colaboración para ejecutar la obra», avanzaban desde Confederación.

La construcción de un embalse para el abastecimiento de agua y saneamiento de agua al municipio de Xinzo se planificó a principios de los 90 del pasado siglo. La infraestructura se inauguró en 1995.

Los problemas técnicos empezaron pronto. Todo se inició por la depuración del agua. El pésimo estado del agua embalsada (con restos de maleza y arrastres) fue a más. A ello se sumaron las dificultades con el bombeo y las canalizaciones. Al final, hace más de 15 años, el Ayuntamiento decidió cortar la presa como suministradora de agua y utilizó los depósitos radicados en Baronzás para surtir de agua potable al municipio.

Hubo varios intentos de utilizar la presa para su explotación hidroeléctrica. El último fue hace un par de años, cuando el entonces alcalde, Antonio Pérez, reclamó a la CHMS la remisión al Gobierno de un estudio para ese eventual aprovechamiento. Se quedó en nada.

La presa se ubica a 730 metros sobre el nivel del mal, cuenta con una caída de agua de 16 metros y una extensión de 66. Puede almacenar hasta 7,6 mil metros cúbicos de agua y tiene un solo aliviadero que desagua hasta 3 metros cúbicos por segundo.

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