Urbanismo inspecciona los sonómetros de varios locales de ocio del casco histórico

Según el Concello, la reorganización del servicio permite iniciar las comprobaciones


Ourense / La Voz

El Concello de Ourense acaba de iniciar una campaña de controles de los sonómetros de varios locales del casco histórico de la capital, y de sus limitadores, después de las continuas denuncias de los vecinos de la zona exigiendo mayor vigilancia y la intervención de la administración local para velar por el cumplimiento de la ordenanza vigente. Urbanismo ha realizado varias inspecciones en la praza do Correxidor, aunque por el momento no ha informado del resultado. Sí han señalado, que ha sido necesario reorganizar el servicio para poder centrase en esta problemática de la que el propio alcalde dijo, la semana pasada, que era «prioritaria».

La ordenanza de ruidos del Concello de Ourense señala que para conceder licencia de instalación de una actividad relacionada con espectáculos públicos, o que desarrollen actividades musicales, uno de los requisitos necesarios es la instalación de un sonómetro permanente. Un aparato que registre los niveles sonoros existentes dentro del local en cada momento. Se explica, además, que solo los servicios municipales tendrá acceso a los sonómetros. Estos registrarán y almacenarán los períodos de funcionamiento de los aparatos de música, señalando fecha y hora de encendido y apagado. Funciona a modo de una caja negra que guarda lo que ocurre dentro del local. En más de una ocasión, los vecinos de la zona han exigido que se realicen ese tipo de controles, ya que afirman que no es la primera vez que descubren que hay locales con los sonómetros averiados o mal instalados, teniendo en cuenta el nivel de ruido que deben soportar en sus casas. Y, aunque aplauden que el Concello inicie las inspecciones, demandan que se tomen medidas en caso de que los locales incumplan, imponiéndoles la correspondiente sanción.

La asociación O Cimborrio cree indispensable que los controles sean además nocturnos y que las medidas del ruido se hagan también en el interior de las viviendas, para certificar no solo los decibelios que tienen que soportar las noches de los fines de semana sino también las vibraciones.

En la propia ordenanza se establece que el casco histórico de la capital es una zona saturada de ruidos. Se incluyen en este apartado, entre otras, las calles Cabeza de Manzaneda, Lepanto, Lúa, Viriato, Pizarro, Pena Corneira, San Pedro y las plazas de As Mercedes, Flores, Correxidor, Trigo, Pena Vixía y Magdalena. Para que se pueda realizar la tramitación de una nueva licencia de apertura en estos lugares de café bar especial, pubs, café cantante, café concierto, boleras, billares, discotecas, salas de baile, salas de fiestas o whiskerías se deberá justificar delante del Concello que en un radio de 40 metros no existe otra instalación con iguales características.

El Valedor do Pobo pide datos sobre el ruido en el casco antiguo

c. andaluz

El Concello ha recibido en un año más de doscientas notificaciones de vecinos

Algunos vecinos del casco histórico de la capital no pueden aguantar más. Los ruidos del fin de semana en la calle no solo alteran su descanso sino que condicionan su vida y afectan a su salud. Tras las últimas denuncias presentadas al Concello, algunos han dado un paso más. La asociación de vecinos O Cimborrio del casco histórico ha enviado hasta la fecha siete denuncias al Valedor do Pobo para que exija al Concello de Ourense el control del ruido de los bares de esta zona. Todas han sido recibidas por el organismo, que ha acusado recibo, y de momento una de ellas, en la que se hace referencia a licencias que no se cumplen, ha sido tramitada de oficio por la propia valedora, María Dolores Fernández Galiño. En un escrito que remite al alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, le informa del inicio de una investigación sumaria e informal para esclarecer los hechos, por los que pide al regidor que le envíe todos los datos sobre las actuaciones que se están llevando a cabo para mitigar la problemática de los ruidos en esta zona de la ciudad. En el escrito, Fernández Galiño recuerda que «a contaminación acústica vulnera os dereitos da cidadanía á protección da saúde que inclúe o dereito ao descanso, a un medio ambiente adecuado e, as veces, aos dereitos de protección e garantía da intimidade persoal e familiar no fogar». En ese escrito, la propia valedora habla de las dificultades que tiene la Policía Local de Ourense para controlar el cumplimiento de la normativa. Y señala que se debe encontrar una solución ágil.

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