Un pasatiempo que acabó en un poemario para Martina

Tania Taboada
tania taboada LUGO / LA VOZ

OURENSE

TANIA TABOADA

El monfortinoJosé Carlos López Valcárcel, que trabaja en A Rúa, publica un libro con 106 poemas escritos a lo largo de varios años

24 mar 2019 . Actualizado a las 12:02 h.

Muchos de sus allegados no eran conscientes de su afición por la poesía y que entre sus poetas favoritos se encontraban Federico García Lorca o Pablo Neruda. Tanto es así que una amplia mayoría de sus compañeros no disimuló su sorpresa al recibir la invitación para asistir a un evento que acabó congregando a unas setenta personas en la ciudad del Cabe.

El funcionario monfortino, que actualmente presta servicio en el municipio ourensano de A Rúa, José Carlos López Valcárcel presentó este jueves uno de sus secretos mejor guardados: Humanidades Desnudas. Se trata de un libro que recopila 106 poemas de diversa índole y escritos desde hace varios años. «El primer estímulo que tuve hacia la poesía surgió en mi adolescencia, concretamente en un concurso del instituto. A partir de ahí empecé a cogerle el gusto y hasta hoy. Para mí, la poesía es exteriorizar los sentimientos más íntimos y ponerle voz al alma», indica.

Y justamente partiendo de su concepción de poesía, surgió el título del poemario. «El título significa que me estoy abriendo y desnudo mi alma. Lo que era algo íntimo pasa a exteriorizarse y a abrir mis sentimientos hacia los demás», indica José Carlos, que reconoce tener sentimientos encontrados al ver sus poemas impresos. «Por una parte me gusta la publicación, pero por otra estoy nervioso por la crítica que pueda tener. Es una sensación extraña», confiesa. Hasta hace tres años sus sentimientos escritos en momentos de inspiración acababan depositados en la papelera y no fue hasta el dos de febrero de 2016 cuando decidió cambiar su destino. El motivo que lo llevó a ello fue el nacimiento de la persona a la que dedica su obra: su hija Martina. En un primer momento, con el nacimiento de quien se ha convertido en su debilidad constante, tenía la intención de imprimir los 106 poemas y guardarlos, para entregárselos en un momento dado. Una intención que le hizo cambiar una persona especial, que vio en sus poemas una interesante lectura para toda la sociedad. Empezó a buscar editoriales, a enviar manuscritos y al poco, la editorial Olélibros, se interesó por el poemario.