Feminismo, no oportunismo


Hoy todos somos muy feministas.

La causa por la igualdad real de las mujeres, quecada 8 de marzo se hace más potente, está resultando la excusa perfecta para que unos y otros se sumen. Pero quizás haya que separar el grano de la paja, porque no olvidemos que las mujeres somos la mitad del mundo. También para votar.

Y es que por mucho que ayer todo fueran apoyos, hoy nos volvemos a dar de bruces con una realidad en la que, no nos engañemos, lo masculino sigue pesando más. En los partidos políticos quienes mandan son los «barones» por mucho que las listas sean paritarias; el deporte masculino es, siempre, más importante que el femenino, independientemente de los resultados que coseche; los «chefs» son los reyes del mambo aunque quienes tradicionalmente han estado en la cocina, y lo siguen haciendo, sean las mujeres.

Necesitamos lenguaje inclusivo, porque lo que no se nombra no existe. Que los colegios sean de médicas o de abogadas; que las calles tengan más nombres de mujeres que no sean vírgenes o santas; que haya muchas candidatas a ser alcaldesas en las próximas elecciones municipales; que haya más mujeres en los puestos de representación de la justicia, porque también ellas son mayoría en la carrera. Que las universidades tengan más rectoras, que las empresas nombren a más directivas y que se elimine esa brecha salarial que nos condena a estar por debajo de los hombres. Seamos feministas de verdad, y no oportunistas. Y demostrémoslo con hechos que ayuden de verdad a eliminar las barreras. No con fotos ni eslóganes.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Feminismo, no oportunismo