Manual para una ruptura política

Las bajas de militancia y cambios de partido se multiplican en estas fechas pero no todos lo gestionan igual


ourense / la voz

Pachi Vázquez y los suyos se marcharon del PSOE montando todo el barullo posible y el concejal del gobierno del PP de Porqueira que creó un nuevo partido lo hizo con la esperanza de que la alcaldesa no se enterase hasta el último momento. Son, ambas, rupturas políticas, pero una y otra fueron planteadas de forma muy distinta.

Cuando la exdiputada provincial Montse Lama anunció su baja como militante del PP, lo comparó con un matrimonio que se rompía. Hay relaciones sentimentales y políticas que acaban mal y otras, muy mal. Ella se fue a Ciudadanos, que está convirtiéndose en una especie de amante atractivo y joven para los descontentos de la derecha.

Así, especialmente sonado ha sido el fichaje del exportavoz del PP en el Concello de Ourense, José Araújo. Este y Lama siguieron exactamente el mismo esquema para separarse de los populares. Una mañana convocaron a los medios de comunicación de urgencia, informaron de su dimisión en sus respectivos cargos, admitieron que habían contactado con Ciudadanos y dijeron que se tomarían unos días para pensárselo. Finalmente, ambos comparecieron en sendas ruedas de prensa junto al secretario de Organización del partido naranja para confirmar su incorporación a esa formación.

Condicionado por imputado

Los afines a Pachi Vázquez aseguran que el carballiñés también fue tentado por Ciudadanos, aunque su condición de imputado tendría difícil encaje en ese partido. El caso es que el ex secretario general del PSdeG decidió crear su propia marca y la ruptura con los socialistas ha sido especialmente larga y traumática. Vázquez y los suyos han construido un relato casi novelesco de purgas y cloacas orgánicas que ha provocado una grave fractura interna en el PSOE ourensano.

El carballiñés asegura que su Espazo Común presentará candidaturas en veinte municipios y con él están el exportavoz socialista en la Diputación, Francisco Fraga, o la exdiputada autonómica María Quintas, pero también concejales de O Carballiño, Piñor, San Amaro, Maceda o San Cristovo de Cea. Todos ellos han roto con años o incluso décadas de militancia en el PSOE y lo han hecho de la forma más dolorosa posible, primero con duros reproches y ruedas de prensa críticas con la dirección provincial del partido y, finalmente, dándose de baja como militantes y pasándose al grupo de no adscritos en sus respectivas instituciones.

En O Carballiño, por ejemplo, esta situación ha dejado al gobierno socialista con tres concejales menos, con lo que ello supone para la gestión diaria del Ayuntamiento. También Francisco Fraga ha conservado su escaño en la Diputación y ahora es un no adscrito que se sienta en una esquina del pleno y vota ya sin seguir ningún tipo de disciplina. Esa decisión contrasta con la tomada esa misma semana por la popular Montse Lama, que sí dimitió y que, por lo tanto, se ha quedado sin ningún tipo de ingreso de la Diputación (al menos hasta las próximas elecciones, en las que encabezará la candidatura de Ciudadanos en Xinzo de Limia). También Araújo dejó su asiento en el pleno y, cuando lo anunció, admitió que había pensado en seguir como no adscrito, pero dijo que concluyó que no debía hacer rehén a su antiguo partido de su decisión.

También siguen en sus cargos los fichajes de José Manuel Baltar para el Partido Popular. El presidente del PP ourensano sorprende cada cuatro años con incorporaciones llegadas de otras formaciones políticas y ya ha anunciado varias para la próxima cita con las urnas. Los alcaldes del PSOE en San Xoán de Río (Luis Castro) y Parada de Sil (Yolanda Jácome Rodríguez) han anunciado que en mayo se presentarán con el PP. Pese a haber sido elegidos bajo otras siglas, no piensan dejar el cargo en lo que queda de mandato, una actitud que su viejo partido califica de transfuguismo.

El caso de Yolanda Jácome ha sido especialmente llamativo porque sus compañeros de partido decidieron que no querían que ella repitiese como candidata. Entonces Baltar apareció para darle cobijo y la alcaldesa aceptó sin problemas la invitación. Las siglas parecen no importarle demasiado, pero la diputada Rocío de Frutos (la del no a la investidura de Rajoy) también sabía que su partido quiere colocar a otro candidato por Ourense en las generales. En su caso, ella ha decidido cerrar una etapa y echarse a un lado sin hacer ruido. Y, pese a todo, incluso pide el voto para el PSOE.

QUIÉN ES QUIÉN Las caras de los divorcios políticos

Será el candidato de Ciudadanos

También se ha incorporado a Ciudadanos

Ha creado su propio partido, llamado Espazo Común

Ha dejado al PSOE para seguir a Pachi Vázquez

Otro afín a Pachi

El PSOE no la quería y Baltar la fichó

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