Los ourensanos pierden el miedo a hipotecarse para comprar casa

De enero a junio se firmaron 816, un 15 % mas que en el primer semestre del 2017


ourense / la voz

La estadística publicada ayer por el INE sobre las hipotecas refleja un incremento considerable en la formalización de este tipo de créditos en la provincia ourensana, que registra una subida porcentual superior a la media estatal. En el primer semestre del año se han firmado en la provincia ourensana 816 compromisos de este tipo, lo que supone 106 más de las que se habían formalizado en el mismo período del pasado año y el mejor dato de la primera mitad de año en todo el último lustro. De enero a junio del 2014 solo se habían firmado 574; en el ejercicio siguiente fueron 748 y en 2016 se rubricaron 714.

Los ourensanos que se animaron a formalizar este año ese tipo de préstamos comprometieron un montante total de 59.9238.000 euros. La mayor parte de ese dinero (56,3 millones), se invirtió en la compra de 792 fincas urbanas y principalmente, en viviendas. En concreto más de la mitad de la hipotecas firmadas, 490, se destinaron a este fin y suman un valor de 41,6 millones de euros.

Otras 58 tenían como objeto adquirir solares y 19 fueron para fincas rústicas. Estos dos epígrafes apenas suman 7,3 millones de euros. El balance del primer semestre del año se completa con once millones de euros que sirvieron para realizar otras 249 operaciones hipotecarias con destinos muy variables: desde naves o bajos, a garajes y otros objetos inmobiliarios.

En cuanto al reparto por meses, enero, con 154 operaciones, y junio, con 150 fueron los que registraron más operaciones de este tipo; mientras que mayo fue el de peor comportamiento, con solo 113 hipotecas firmadas.

Reajuste del mercado

La mayor confianza en la situación económica y una percepción optimista sobre el futuro inmediato, sumado a la reactivación de la construcción que vuelve a poner nuevos inmuebles en el mercado, podrían ser dos de los motivos que están detrás de este repunte en la firma de hipotecas. Sin embargo es pronto para saber si este repunte marca una tendencia o se trata de una subida coyuntural marcada principalmente por las oportunidades que aparecen a raíz del propio reajuste del mercado a la baja. Una realidad evidente que puede comprobarse fácilmente revisando los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística en los últimos años.

La comparativa es clarificadora. Si en este 2018 los casi sesenta millones firmados en el primer semestre sirvieron para avalar más de ochocientas operaciones, el año pasado se prestó para 710 solo un millón menos. Según se retrocede en el tiempo, la distancia entre el número de hipotecas y el valor de las mismas crece. En 2015 se pagaron veinte millones más para 68 adquisiciones menos que este año.

Sea como fuere, y aunque el repunte del mercado hipotecario parece evidente a nivel nacional, esta es todavía muy tímida y queda lejos de las cifras que se movían hace una década.

En lo que a la provincia de Ourense se refiere, las cifras reflejan bien a las claras hasta qué punto era distinto el mundo de la compra de fincas en la época previa al estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica. En el primer semestre del 2007 se habían firmado en la provincia ourensana 3.107 hipotecas. El montante global de aquellas operaciones ascendió a 345,8 millones de euros. Para alcanzar esa cantidad de dinero en el mismo período anual, habría que sumar los últimos seis años.

La formalización de créditos inmobiliarios se redujo un 76% en una década

Habrá que esperar a diciembre para comprobar si el ascenso reflejado en la firma de hipotecas durante el primer semestre del año se consolida. El 2017 finalizó con 1.419 créditos inmobiliarios, cifra que apenas supone el 75,8% de los que se habían formalizado en 2007. De hecho en apenas cinco años, en 2012, ya se habían perdido el 50 % de las operaciones de este tipo en al provincia ourensana, aunque hasta el 2010 la reducción era de escasa entidad. Ese año finalizó con 5.065, pero en el siguiente la caída fue espectacular: 2.598 operaciones menos en solo doce meses.

El 2014 fue, de hecho, el año más flojo de toda la década, con tan solo 1.176 operaciones hipotecarias formalizadas en territorio ourensano. En el siguiente ejercicio se produjo un ligero repunte, y se consiguió llegar hasta las 1.590, pero en 2016 volvió a bajar, cerrándose con 1.370 compromisos de este tipo rubricados en entidades financieras.

Pero si el descenso en el número de hipotecas es importante, aún es mayor la merma en la cuantía de esos préstamos. Si los firmados en 2007 ascendían a 641,7 millones de euros; los del pasado año sumaban 119,1 millones. En términos relativos, hace una década la media por hipoteca era de 109.000 euros; mientras que en 2017 fue de 84.000 euros.

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