La emigración y el calor suben la actividad en las urgencias del CHUO

Agosto registra los mayores picos asistenciales del año, junto con la época de gripe


ourense / la voz

Desde hace un par de años, cuando llega una ola de calor, el Sergas envía a todos los centros de salud y hospitales gallegos advertencias para que estén alerta a patologías relacionadas con esas temperaturas extremas y el posible aumento de demanda. Sin embargo, en Ourense, ese incremento de pacientes es una realidad que los sanitarios tienen asumida. Se repite, año tras año, desde la última quincena de julio hasta finales de agosto. De hecho, los registros históricos en el Servicio de Urgencias del CHUO lo reflejan claramente.

Pero, aunque el calor tiene algo que ver, los cuadros que les llegan tienen más relación con el factor demográfico que con el valor del termómetro. Es cierto que estamos en una de las zonas que, año tras año, se coloca a la cabeza de las máximas gallegas e, incluso, nacionales; pero también lideramos el ránking de población envejecida. Un cóctel explosivo. «La gente mayor, que está delicada de salud, se descompensa de sus patologías crónicas y, aunque lo que les trae no puede calificarse de golpe de calor, ni siquiera de insolación, sí puede haber consecuencia de las altas temperaturas. Les influye de diversas formas. Se deshidratan más y vienen con la tensión baja, o con descompensaciones cardíacas, o problemas respiratorios o renales, dependiendo de su enfermedad de base», aclara el jefe de servicio Francisco Aramburu.

Pero en el incremento de pacientes que se registra históricamente en las urgencias del CHUO, también influyen otras variables. Aunque no tenga costa y los turistas que nos visitan no supongan grandes cifras, Ourense también registra durante esos dos meses un importante aumento de población. Lo saben bien en muchos municipios rurales, que multiplican de forma exponencial el número de habitantes habituales con el regreso vacacional de los emigrantes.

La provincia mantiene aún a un porcentaje importante de nativos ganándose fuera los garbanzos. Ellos no solo son nuevos clientes potenciales para los servicios sanitarios -especialmente para los de urgencias-, sino que además, son más proclives a llevar a este nivel asistencial a sus mayores ante cualquier incidencia o cambio en su salud. Una reacción que es humanamente entendible «porque cuando vuelven, si hace tiempo que no les ven, notan más el deterioro de sus mayores; y cualquier cosa que notan esos días que están les preocupa mucho y los traen a urgencias porque buscan una atención inmediata con una exploración completa y una valoración general y rápida», explica Aramburu.

Superando la media anual

Todos estos aspectos explican que en este período estival las cifras de atención en el servicio de Urgencias del CHUO superen la media anual, que se mueve en una horquilla de entre 185 y 200 al día. «Esta es tradicionalmente la segunda fase de mayor demanda del año. No sobrepasamos la media de forma tan exagerada a como ocurre en invierno, durante la gripe; pero sí hay claramente un pico asistencial que, algunos días de la semana, es bastante importante». Los lunes y martes son los que mayor actividad registran, seguidos de los viernes; mientras que baja los fines de semana. Durante esta semana de tránsito entre julio y agosto, por ejemplo, el lunes acudieron a las urgencias del CHUO 250 pacientes y el martes rozaron los 220 atendidos. Sin embargo, el miércoles bajó a 184, para volver a subir el viernes hasta las 210. «En eso sí que no hay diferencias; es el mismo esquema que el resto del año», dice el jefe del servicio.

Por cierto que, hasta el momento, no se ha registrado ningún paciente que haya podido catalogarse como golpe de calor. «Es bastante raro, de hecho yo personalmente he asistido a uno en más de tres décadas de ejercicio profesional y, en conjunto, en el servicio podemos tener dos o tres al año», señala Aramburu, que matiza que los afectados no suelen ser precisamente ancianos. «Lo habitual es que sea un paciente joven, alguien que sale a hacer un ejercicio intenso en las horas centrales o que está trabajando a pleno sol», matiza.

Ni mucha agua es siempre buena, ni exponiéndose al sol para sudar más se adelgaza

El jefe del servicio de Urgencias del CHUO recuerda que, mantenerse en lugares frescos, utilizar ropa blanca y cómoda, de fibras naturales como el algodón o el hilo; y evitar los esfuerzos físicos intensos son claves básicas para convivir con las temperaturas estivales en Ourense sin sufrir episodios desagradables en la salud. También hidratarse y cuidar que también los niños o los mayores, no se valen por si mismos o no se acuerdan de beber a lo largo del día. Pero en el caso de los ancianos, sobre todo con algunas patologías crónicas «hay que usar el sentido común e hidratarlos lo justo; no hay que encharcarlos dándoles tres litros de agua al día. Especialmente en el caso de patologías cardíacas, ya que luego pueden retener líquidos con los consiguientes efectos adversos. La hidratación para una persona normal estaría entre el litro y el litro y medio de líquido al día; pero para estos pacientes con la mitad sería suficiente; y contando siempre con el líquido que ingieren también en otras comidas», señala.

Otro tópico que puede resultar peligroso con estos calores es pensar que sudar adelgaza. «Hay mucha gente que sale a hacer ejercicio entre las doce de la mañana y las cinco de la tarde, cuando el sol aprieta más porque se piensa que cuanto más suda más adelgaza; lo cual es una equivocación. Cuando sudas lo que pierdes no es grasa; es agua, con lo cual aumenta la temperatura corporal y es cuando se produce el golpe de calor y acaban en el médico hipertérmicos, con 40 grados; hipotensos, shokados...», relata el responsable de Urgencias en el CHUO.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

La emigración y el calor suben la actividad en las urgencias del CHUO