Ourense lleva desde el 2000 sin casos declarados de sarampión

La provincia mantiene una cobertura de vacunación del 94 %


ourense / la voz

Existen enfermedades que la sociedad ha empezado a olvidar por su baja incidencia o la disminución de las secuelas que los avances científicos y el desarrollo farmacológico han logrado reducir. Ese olvido sobre la gravedad de ciertas patologías es terreno abonado, según los expertos, para que las medidas de prevención se relajen y esas enfermedades vuelvan a convertirse en un riesgo para la salud de la población en su conjunto. Está ocurriendo con el repunte de casos de sida, por ejemplo; pero también empiezan a resurgir brotes de otras patología, como el sarampión «que por su alto poder de contagio, ya que se transmite a través del aire y con una eficiencia enorme», señala Berta Uriel, responsable del servicio de Medicina Preventiva del CHUO.

Los expertos calculan que para evitar que se origine una pandemia de sarampión en una zona concreta el nivel de cobertura de vacunación entre la población tiene que estar por encima del 90 %.

«Lo que está pasando ahora en algunos países de Europa por la moda antivacunas es que está bajado ese porcentaje, con lo que se pone en riesgo o bien a niños muy pequeños, que todavía no están vacunados, o a personas adultas que ni pasaron la enfermedad ni recibieron las dosis de vacuna en su momento», aclara la especialista.

Al contrario que la enfermedad de la viruela, que se consiguió erradicar gracias a la vacuna en la década de los 80, con el sarampión o la polio -otra de las patologías que puede ocasionar graves secuelas e incluso la muerte ya que la parálisis que produce puede alcanzar a los músculos respiratorios- no se ha conseguido todavía. Sin salir de Europa, hay países como Rumanía, Hungría o la zona norte de Italia que, como ahora ocurre en el norte de Portugal, se declaran brotes con bastante frecuencia y la enfermedad sigue muy presente.

Riesgos para la salud

En el caso tanto de Galicia como de Ourense, el nivel de protección de la población frente a esta patología es muy alta. Se mantiene por encima del 94 %. «Eso dificulta que pueda producirse un contagio masivo, pero aquí también estamos detectando que aparecen personas que siguen esa moda antivacunas; aunque afortunadamente menos que en otros sitios», advierte Uriel.

El sarampión es una de las enfermedades con mayor capacidad de contagio y, aunque para un vacunado pasarla puede ser un proceso relativamente leve, los no vacunados corren riesgos importantes. «Se nos ha olvidado que era una patología infantil que producía mortalidad, y siguen dándose casos. Pero también produce otras secuelas, como lo que llamamos encefalitis lenta, que genera un retraso cognitivo importante», recuerda la especialista.

La vacuna del sarampión se incluye en la triple vírica, cuya primera dosis, según el calendario oficial, se administra a los 12 meses, conjuntamente con las de la rubeola y paperas. Según los datos oficiales del Instituto Galego de Estadística, los últimos casos declarados -es una de las enfermedades de notificación obligatoria- en la provincia ourensana son del año 2000. En concreto fueron dos; los mismos que se registraron en el 97 y 98 (en el 99 se declararon tres). Los últimos brotes importantes entre los vecinos de la provincia ourensana se produjeron en 1995 y 1996, con 69 y 30 casos declarados, respectivamente.

Además del sarampión hay otras enfermedades que, por su capacidad de contagio y riesgos para la salud son de obligada declaración. El pasado año en Ourense se declararon 19 casos de parotiditis (paperas), 22 de tosferina -la cifra más alta desde 2011-, además de 1.243 de varicela y 1.397 de herpes zóster.

Esta última patología puede surgir y desarrollarse como consecuencia del virus de la varicela y es la que tiene mayores cifras de afectaciones declaradas en todo el territorio gallego, junto con la propia varicela.

También se declaran casos de tétanos, aunque en la provincia ourensana el último caso detectado y registrado corresponde al año 2011.

«Si quieres lo mejor para tu hijo, lo peor que puedes hacer es no vacunar»

f. U.

Berta Uriel, responsable de Medicina Preventiva del CHUO

Aunque el último gran brote de sarampión gallego fue en 2011, en Lugo, en las últimas semanas el sistema público de salud, y en especial, en las zonas fronterizas con el norte de Portugal, como es el caso de Ourense, vigilan de cerca la situación de la ola de contagios en el país vecino.

 

-¿Qué tipo de personas están en especial riesgo si ese brote pasa a Galicia?

-Está afectando a los no vacunados y a personal sanitario fundamentalmente. La razón de estos contagios en adultos es porque antes se ponía una dosis, pero a partir de los 80 se pasó a poner dos porque se vio que para mantener la inmunidad durante toda la vida es mejor tener esas dosis. Pero hay una década de personas, nacidas en la década de los 70 principalmente, que tienen más posibilidad de contagiarse, porque no pasaron la enfermedad, como ocurría con mayor frecuencia antes del 67, y por tanto no tienen la inmunidad natural, pero tampoco tienen la inmunización completa de esa segunda dosis que se comenzó a poner a principios de los 80. Esas personas están hoy en día en edad productiva, están trabajando y si lo hacen en el sistema sanitario, es más fácil que tengan contacto con alguna persona contagiada que va al médico o ingresa en el hospital. Esa es la razón por la que muchos de los que han contraído la enfermedad en Portugal sean profesionales sanitarios.

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