La destitución de la gerente abre un nuevo conflicto en el Ribeiro

El presidente sale reforzado tras un acuerdo que con toda probabilidad será motivo de acciones judiciales por Alcalá


ourense / la voz

Hasta los dos vocales de Unións Agrarias votaron la propuesta del presidente del consejo regulador del Ribeiro, Juan Casares, para despedir a la gerente, Cristina Alcalá. La decisión fue respaldada por la mayoría de los miembros del pleno, incluidos los representantes de Alanís y Viña Costeira, dos de las firmas con más peso específico en la comarca vitivinícola ourensana. De la unanimidad solo se descolgaron Campante, con una de los dos vocalías que corresponden al censo de más de 400.000 litros, y Pazo de Casanova, de las bodegas de menos de 400.000 euros.

Formalmente, se celebraron dos plenos a partir de las nueve de la mañana. Primero se produjo la destitución como secretaria y después la de gerente. Erika Laíño asume el primer puesto.

El despido de Cristina Alcalá será con toda probabilidad motivo de demanda en los juzgados de lo social. La interesada dejó claro ante el pleno que no aprecia motivos que justifiquen la medida. Que la exgerente llegue a concretar una segunda iniciativa judicial, por presunto acoso laboral, es una posibilidad que en medios del consejo consideran altamente probable. No hay, sea como fuere, confirmación ni desmentido por la interesada.

Casares decidió prescindir de Alcalá al no tener confianza en ella. Al margen de la falta de sintonía personal entre los protagonistas, apreciable prácticamente desde su elección como persona de consenso con apoyo de la administración, el presidente considera que la gerente tomó decisiones que no le correspondían, habiéndose excedido en las atribuciones de un puesto en el que no llegará a cumplir dos años.

Algunas fuentes sugieren que el despido de Cristina Alcalá es un fruto inesperado del pulso tradicional entre facciones del PP, que aquí se dejó sentir al optar dos candidaturas al puesto de vocal de bodegas de menos de 400.000 litros. Ganó la alternativa de Pazo Casanova-Casal de Armán frente a Nairoa-Ramón do Casar, lo cual, dicho de otro modo, significa en clave política que el parlamentario José González -que siempre destacó el trabajo de Alcalá- ganó al exdelegado de la Xunta Rogelio Martínez. Otras fuentes lo ven como una supuesta vía para poner fin a la revisión de cuentas del consejo durante la última etapa del actual parlamentario y ex presidente Miguel Ángel Viso.

«Profundamente decepcionada y satisfecha del trabajo realizado»

Cristina Alcalá, «a falta de decidir con asesoramiento de mis abogados las medidas que a adoptar», estima que la actuación, las decisiones y las actitudes del presidente del consejo, Juan Casares, «por motivos que desconozco, han sido contrarias a la más mínima ética personal y profesional» en lo que a ella respecta. La ya exgerente y exsecretaria del consejo, al anunciar el fin de su etapa profesional en el consejo del Ribeiro, no dejó de resaltar que en esta comarca hay grandes profesionales y grandes vinos. No se va contenta, de todos modos, según deja claro en una breve nota de despedida. «Estoy profundamente decepcionada ante los hechos y tengo la conciencia muy tranquila, porque estoy muy satisfecha del trabajo realizado en Ribeiro». Alcalá recuerda que accedió a la gerencia tras un proceso de selección y posteriormente le ofrecieron la secretaría.

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