Un futuro despejado en la carrera gallega que más alto vuela

Ourense ofrece, desde el año pasado, uno de los 11 grados que hay de Ingeniería Aeroespacial en España. La primera hornada, que se titula en el 2020, podrá trabajar en un sector que da pasos de gigante en la comunidad

Alumnos y profesores de la primera promoción de Enxeñariá Aeroespacial, grado que ofrece la Universidade de Vigo en su campus de Ourense
Alumnos y profesores de la primera promoción de Enxeñariá Aeroespacial, grado que ofrece la Universidade de Vigo en su campus de Ourense

Hace menos de un lustro veía la luz en el campus de Ourense uno de los grados que mayores expectactivas ha despertado en la comunidad estudiantil de Galicia: el de Enxeñaría Aeroespacial. Un grado que desde su puesta en marcha se ha propuesto poner a Galicia en el foco del sector de la aeronáutica, donde todo lo que tiene que ver con la investigación y el desarrollo (I+D+i) crece a un ritmo vertiginoso y en el que el nicho de mercado no cesa. Más bien todo lo contrario.

La industria aeronáutica cuenta en la comunidad con más de 40 empresas, ofrece trabajo directo e indirecto a más de 1.200 personas y tiene un volumen creciente de negocio que en el 2016 reflejó un incremento del 7 % en la producción directa. Estos datos dan buena cuenta de la necesidad de ofrecer este tipo de estudios, en los que desde el pasado año se forman, por curso, medio centenar de futuros ingenieros técnicos aeronáuticos, o lo que es lo mismo, aquellos profesionales que se encargan del diseño, construcción, mantenimiento y mejora de aeronaves y vehículos espaciales, así como de todo el equipamiento, subsistemas e infraestructuras que requieren.

Crecimiento

No cabe duda de que el hecho de que los vuelos de bajo coste hayan modificado los hábitos de viaje ayuda sobremanera a que el sector crezca -a un ritmo del 5 % anual en los próximos veinte años, según determina el gigante Airbus-, lo que repercute notablemente en uno de los motores de la aeronáutica en Galicia: Coasa, que fabrica importantes paquetes de componentes de la familia de aviones civiles de Airbus y que ya tiene el ojo puesto en la primera promoción de esta titulación.

«Sabemos que hay muchas empresas gallegas a las que les podemos interesar. Nos lo han dicho en la facultad y esperamos que sea así. Aunque también estamos preparados para tener que trabajar en distintas partes del mundo y desplazarnos constantemente». Sara Rodríguez, una joven de 19 años de Pontedeume, es una de los 50 alumnos que el año pasado abría las puertas de esta facultad que la UVigo tiene en Ourense, literalmente, por primera vez. Y feliz de que así haya sido: «A mí me parece un lujazo formar parte del estreno, aunque seamos un poco conejillos de indias». Dice esta estudiante de la que ya es la carrera con mayor nota de corte del campus que la UVigo tiene en Ourense.

El que algo quiere, algo le cuesta. Y más en un sector que despunta a estos niveles. «Siempre quise estudiar esta carrera. Ahora, lo tengo incluso más claro que cuando era pequeña. Es verdad que el nivel de exigencia es muy alto, y yo estudio una media de tres horas al día, pero me merece la pena. Conseguí aprobar todas en primero, lo cual no es fácil porque la media aprueba el 70 %, pero al menos no nos mienten. Los profesores nos llevan advirtiendo desde el primer día de que sería así».

El sueño de Sara de ser controladora aérea está cada vez más cerca. Como el de sus compañeros de promoción de trabajar «algunos en aeropuertos o en campos relacionados con el espacio. Hay quien comenta que lo que les gustaría es lanzar un satélite», apunta. Otra de las virtudes que encuentra esta joven promesa de la aeronáutica en su facultad es que en su promoción, de los 50 alumnos, 17 son chicas -«cada vez se nota menos eso de que una ingeniería es cosa de hombres», comenta-.

Las prácticas

En cuanto a la formación extracurricular, el ramillete de compañías que en Galicia están vinculadas al campo aeroespacial supone toda una garantía para estos jóvenes, más porque en el último curso «todos tendrán acceso a realizar prácticas en diferentes compañías de la comunidad. Comenzaremos a establecer los convenios el próximo curso», explica Arno Fornella, director de la Escuela. Además, todos están expectantes ante las buenas nuevas que, en forma de infraestructuras, verán próximamente en el recinto universitario donde habrá, según explica Fornella, «nuevos laboratorios y un túnel de viento».

Alumnos y profesores de la primera promoción de Enxeñaría Aeroespacial, grado que ofrece la UVigo en su campus de Ourense, y que saldrán al mercado laboral en el 2020. ? santi m. amil

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