ANÁLISIS: La pata nacionalista hace que la mesa de las confluencias vuelva a tambalearse en Ourense

m. a. OURENSE

OURENSE

29 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La confluencia de la autodenominada izquierda rupturista se ha encontrado con innumerables obstáculos en toda Galicia, pero especialmente en Ourense. Tras el aperitivo de Alternativa Galega de Esquerda, cocinado desde Santiago por Anova y Esquerda Unida, el primer ensayo fue el de las municipales. La iniciativa en la capital ourensana partió básicamente de ciudadanos independientes pero todos los partidos a la izquierda del PSOE, salvo el BNG, quisieron sumarse al proyecto, bautizado con el nombre de Ourense en Común. El descalabro de las primarias hizo fracasar el entendimiento entre unos y otros y ese fue el primer momento en el que la pata nacionalista falló a la mesa ourensana de las confluencias. Compromiso por Galicia y Anova decidieron concurrir en solitario sin conseguir ninguna representación y la «marea» ourensana logró tres concejales.

Pese a todo, varios militantes del partido de Beiras continuaron colaborando con Ourense en Común. Lo hicieron contra el criterio de la organización nacionalista ya que sus dirigentes sí se distanciaron definitivamente del proyecto. Mientras, los líderes de Podemos y Esquerda Unida sí siguieron participando activamente en la «marea». Así, cuando llegaron las generales de diciembre, Anova estaba fuera del principal escenario de confluencia en Ourense. Pese a todo, los nacionalistas tuvieron que entenderse con el partido de Pablo Iglesias y con el de Alberto Garzón para conformar En Marea.

Descontento

Aunque había diferencias notables, el buen resultado del diciembre -con su candidato, David Bruzos, elegido diputado tras 25 años de bipartidismo en la provincia- hizo que las disputas internas quedaran en un segundo plano. Sin embargo, tras ser imposible la formación de un nuevo Gobierno y, ante unas nuevas elecciones, voces de Anova se alzaron para criticar que En Marea repitiese el modelo de coalición. Especialmente elocuente fue Carlos Lorenzo Simón, que fue número cuatro el 20D y que renunció a volvera serlo el 26J. «Imos a repetir a integración no grupo de Podemos xa que repetimos unha formula de probado resultado», dijo el excandidato, que acusó a Bruzos de defender «intereses de parte».