Ourensanas que rompieron el techo de cristal

La mayor parte de los puestos de relevancia son ocupados por hombres, pero cada vez hay más mujeres


Ourense

Instituciones de todo tipo celebraron esta semana actos conmemorativos con motivo del Día internacional de la mujer. Sin embargo, el liderazgo de muchas de esas entidades está reservado a los hombres. El alcalde de Ourense lo es, así como el presidente de la Diputación, el de la Confederación Empresarial de Ourense, el de la Cámara de Comercio, el de la Audiencia Provincial o los de la mayor parte de los colegios profesionales. Sin embargo, hay excepciones, mujeres que han logrado romper el conocido como «techo de cristal» que a la mayoría les impide acceder a puestos de relevancia económica o social.

En el mundo de la política se han establecido normas que fuerzan la paridad en la configuración de las listas electorales, pero nada impide a los partidos designar casi exclusivamente a hombres como máximos responsables a nivel orgánico e institucional. Por poner un ejemplo, en las recientes elecciones municipales, de los once candidatos a la alcaldía de Ourense solo dos (las de BNG y UPyD) eran mujeres.

En todo caso, los líderes provinciales del Partido Popular y del PSOE son hombres y el BNG, que no tiene estructura a ese nivel territorial, acaba de elegir a un responsable comarcal y a uno local en la capital que también lo son. Con un alcalde y un presidente de la Diputación hombres, el cargo político de mayor importancia que no ocupa actualmente alguien del sexo masculino es el de la delegada territorial de la Xunta de Galicia, en manos desde hace solo unos pocos meses de Marisol Díaz Mouteira.

Ella cree que el hecho de que haya más hombres en puestos de responsabilidad se debe, en muchos casos, a una falta de voluntad de las propias mujeres. «Teño amigas na Administración que, á hora de optar a unha xefatura de servizo, por exemplo, din que non porque teñen dous nenos ou así. Se hai vontade, as 24 horas do día dan para moito. Eu, que sacrifiques a túa vida profesional polo coidado dos fillos non o comparto porque é compatible», dice Díaz Mouteira, que admite, no obstante, que todo ello puede deberse a las mayores dificultades que una mujer sufre para conciliar. «As parellas cada día colaboran máis, pero o peso diario da casa, saber o que hai na despensa, se falta algo ou non, e para nós».

Como en la política, en los puestos de representación del mundo empresarial también es difícil encontrar a mujeres. No lo son ni el presidente de la CEO ni el de la Cámara de Comercio y, del otro lado, el liderazgo de los sindicatos también suele recaer en hombres. En este ámbito sí hay, no obstante, dos excepciones, las de Conchita Rey como máxima responsable del CSI-F y la más veterana, Ana Barrios, secretaria general de Comisiones Obreras en Ourense.

Esta última, al contrario que Mouteira, sí cree que hay un techo de cristal que normalmente les dificulta ascender. «Aínda que directamente non o digan, póñennos moitas trabas para chegar a postos de responsabilidade», dice Barrios, que sí coincide con la delegada de la Xunta en que la conciliación de la vida familiar y la laboral es el principal problema. «Cando alguén se ten que quedar ao coidado dos rapaces ou das persoas maiores da familia sempre é a muller a que ten que sacrificarse», explica la sindicalista. A su juicio, en este contexto, las empresas acaban optando por perfiles masculinos, «como se sobreentende que eles non teñen que conciliar».

Puede que en el futuro el mundo empresarial evolucione, algo para lo que es esencial la educación. Precisamente, la decana de la facultad ourensana en la que se forman los futuros líderes económicos, la de Empresariales, es un mujer, Elena Rivo. El mundo universitario es, de hecho, uno de los que más presencia femenina tiene en puestos de responsabilidad. Gil Garrote, de Ciencias, es el único decano masculino. Mar García dirige la facultad de Educación, Marta Fernández la de Derecho, Susana Reboreda la de Historia, Ana Garriga la escuela de informática y Estrella Portela la de enfermería.

En la cultura

También en el mundo de la cultura existe una presencia más amplia de mujeres que en otros ámbitos de la sociedad ourensana. Así, por nombrar a tres cargos destacados, la directora del Teatro Principal es Olga Mojón, la del Museo Municipal es Eva Torres y la presidenta del Ateneo, Isabel Salgado. Esta cree que, si es así, debe ser porque las mujeres tienen una «sensibilidad especial» para la cultura, pero sobre todo, según dice, porque «es un ámbito en el que llevamos más tiempo demostrando que valemos y se ha avanzado más que en otros». Salgado se declara «optimista» respecto al futuro y recuerda que «hay que ver de dónde venimos». A su juicio, «las cosas van cambiado, demasiado lentamente, pero van cambiando y creo que en tiempos venideros estará un poco más equilibrada la cuestión».

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