El comercio minorista local todavía se resiste a montar tiendas electrónicas

El desconocimiento es uno de los principales impedimentos para los empresarios


OURENSE / LA VOZ

El comercio ourensano se resiste todavía a dejarse seducir por el comercio electrónico. Aunque cada vez son más los clientes que utilizan su ordenador o sus dispositivos móviles para adquirir productos de todo tipo, desde alimentación hasta textil o calzado, lo cierto es que todavía son muy pocos los establecimientos minoristas ourensanos que ofrecen esta posibilidad.

Así lo confirman desde las asociaciones de comerciantes provinciales, donde pese a no manejar datos oficiales sobre este capítulo, reconocen que «son muy pocos» los negocios que tienen en marcha una tienda online.

Tal vez muchos de ellos crean que su puesta en funcionamiento puede ser complicada, pero la realidad es que lo más difícil para conseguir que la venta electrónica funcione es el posicionamiento en Internet. Así lo asegura Eloy Varela, socio de la empresa Novo Milenio, una firma ourensana especializada en el comercio electrónico y el diseño de páginas web. «Lo más complicado es hacerse ver, sobre todo porque puede suponer un coste económico. Cuando hacemos el trabajo operamos de acuerdo con las normativas de los navegadores, sobre todo Google, y eso es el posicionamiento natural. Luego está el de pago. Te puedes posicionar a nivel de Ourense, de Galicia o del mundo, y cuanto mayor es el ámbito, más caro es conseguirlo», explica Eloy, que asegura también que «hay que programar muy bien las páginas web, con contenidos atractivos y textos bien redactados».

En su opinión, el desconocimiento es el principal motivo de que en la provincia el comercio electrónico tenga todavía una penetración tan baja. «Hay mucho que mejorar todavía, pero son cosas muy técnicas y para hacer una página web hay que darse un tiempo, saber como se quiere uno posicionar e invertir bien el dinero», advierte.

La confianza

Otro factor que, en su opinión, es clave para tener éxito es la confianza. «Hay que dar mucha fiabilidad en el producto que se vende, los clientes tienen que estar seguros de que lo que les estás ofreciendo es de calidad y hay que saber siempre que si engañas en Internet, no vuelves a hacer negocio porque el cliente nunca más vuelve a comprar». También asegura que se debe hacer sencilla la compra y ofrecer facilidades, como portes baratos y varias opciones de pago.

Para arrancar, es posible montar una tienda electrónica desde 500 euros al año. Luego, eso sí, hay que actualizarla a diario y atenderla como si uno estuviera detrás del mostrador.

«Lo complicado va a ser lograr que los clientes nos localicen»

Isabel Pico es propietaria de una tienda de calzado y ropa en la calle do Paseo de la capital. Como tantos otros pequeños empresarios locales, todavía no se ha decidido a montar una tienda online para vender sus artículos pero reconoce que, tarde o temprano, tendrá que subirse al carro de las nuevas tecnologías. «Creo que con el tiempo va a ser imprescindible. Hoy todo se mueve en ese sentido y está claro que es el futuro. Estoy convencida de que tengo que hacerlo», explica Isabel, que no es ajena al mundo de Internet ya que, desde hace tiempo, su negocio tiene un perfil en Facebook. «Actualizamos constantemente la información, enseñamos a las clientas las nuevas colecciones, es algo parecido, pero no lo mismo», asegura.

Eso sí, advierte de que antes de dar el paso quiere «estar bien informada para hacerlo bien, porque lo complicado no es montar la página, sino conseguir que los clientes me localicen en ese mundo tan amplio». Además, calcula que seguramente necesitaría una persona para que se encargara de llevar el negocio electrónico.

De lo que sí está segura es de que un negocio como el suyo, «con la selección de artículos que tenemos y las marcas con las que trabajamos», puede encontrar su público en Internet. Ahora solo falta acercarse a él.

Las redes sociales, un trampolín más barato para buscar clientes y mostrar los productos

Aunque no son muchas las firmas locales que se han lanzado hasta el momento al mundo del comercio electrónico, lo cierto es que las que están representan a sectores muy diversos. Así, se puede comprar miel de Ourense a través de Internet, al igual que distintas marcas de licores artesanales, artículos deportivos, e incluso alambiques o depósitos de vino. Todo tipo de artículo es susceptible de ser vendido de forma no presencial.

Sin embargo, donde sí hay mucha más presencia de los comercios minoristas locales es en redes sociales como Facebook. «Estamos viendo que son muchos los comerciantes que lo están utilizando como una plataforma para darse a conocer, para buscar nuevos clientes y mostrar todos los artículos que tienen a la venta. Les resulta más sencillo y les genera menos complicaciones que montar una tienda de comercio electrónico», explican desde el centro comercial Ourense Centro.

Competencia feroz

De acuerdo con los datos actuales, España es uno de los países del mundo en el que más compras a través de Internet se realizan y eso supone que todos los comercios tradicionales tienen un fuerte competidor. «Tenemos clientes que vienen a ver artículos que tenemos en la tienda y luego los compran por su cuenta, a través de Amazon, por ejemplo. Lo sabemos porque algunos vienen luego y nos lo cuentan, sobre todo cuando les ha salido mal la operación y les han dado gato por liebre», explica un comerciante local, que cree que las autoridades deberían regular mejor la venta electrónica. «Para nosotros, para todos, es una competencia brutal porque al paso que vamos cada vez vamos a perder más clientela. Nosotros no podemos competir con las mismas armas que ellos», advierte.

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