«El noventa por ciento de lo que soy se lo debo a mis compañeros»

La medalla de plata lograda en Tailandia dejó mal sabor al jiujitsuka Felipe Iglesias por cómo fue la final, en la que una sanción arbitral le apartó del oro cuando ganaba por un punto


OURENSE

Felipe Iglesias regresó recientemente del Campeonato del Mundo de Tailandia de jiujitsu con la medalla de plata. Le dejó un cierto sabor amargo, porque ganaba por 11-10 cuando se acabó el tiempo. «Iba ganando yo de un punto. Pensé que el árbitro me iba a dar ganador pero me puso una sanción por rehuir el combate y me quedé sin medalla de oro». Es una sanción, explica, que normalmente se aplica cuando el competidor está treinta segundos escapándose. No fue el caso. Quedaban seis segundos para el final, iban empatados, sumó un punto y se acabó el tiempo. «Es la medalla más importante que tengo pero la que peor me sabe», reconoce Iglesias, que no es amigo de recrearse ni en las victorias ni en las derrotas. Aparte, su objetivo inicial era quedar entre los ocho primeros y solo por un detalle no fue campeón.

La competición en Tailandia fue dura. Primero tuvo que aclimatarse al tiempo caluroso y húmedo del país asiático. «Estábamos a 44 grados de sensación térmica y 90% de humedad. Fue horroroso», recuerda. De la competición, en la final se encontró cómodo. El momento más complicado fue el del tercer combate, el del pase a la final, frente a un francés. Fue un rival al que estudió previamente en vídeo. Era alto y peligroso en sus golpes y conocer cómo combatía fue importante para lograr la clasificación.

La preparación incluyó seguir unas pautas alimenticias estrictas con un nutricionista. Según las competiciones a las que se presente su peso puede tener que variar hasta diez kilos, por lo que es necesario este control. En cuanto a los entrenamientos, seguía sesiones dobles. Por las mañanas hacía la parte aeróbica y por la tarde, la específica, con Manuel Montero? que le dirigía los entrenamientos en el Gimnasio Marbel, donde Iglesias también es monitor?. Eran seis días a la semana, entre dos y cuatro horas, además de practicar con otros deportistas del centro. «El 90% de lo que soy se lo debo a mis compañeros», afirma. 

Este 2015 ha sido un año «redondo», pues ha ganado la Copa de España, ha sido subcampeón europeo y del mundo. Un avance que ha sido progresivo, subiéndose al podio en competiciones nacionales desde el 2012 y escalando puestos en las europeas y mundiales.  «Vas cogiendo nivel. Unas veces llegas y otras no, depende de los cruces», resume. Y eso que ha tenido relativa suerte con las lesiones, aunque ha sufrido bastantes. La más grave, una salida de clavícula en Alemania. 

Felipe Iglesias conoció el yudo cuando estudiaba Educación Física en A Coruña. El jiujiutsu, un deporte milenario del que salen todas las artes japonesas, es la madre del kárate y del yudo, una combinación de ambos deportes, fusionando el suelo del yudo y los golpes con pie del kárate. 

Después de este mundial, la competición no para. Acudirá al gallego, al nacional y a algún grand slam como el Villa de París. Aunque, a sus 39 años, asegura:  «Ahora busco a muy a corto plazo. El objetivo es poder ir a unos Combat Games», a los que solo van los seis mejores del mundo y dos invitados. Iglesias, actualmente, es sexto del ránking mundial. 

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

«El noventa por ciento de lo que soy se lo debo a mis compañeros»