Los vocales del consejo regulador que propusieron a Vicente Solarat le acusan ahora de no saber nada de viticultura

Le achacan arbitrariedad y tiranía en su gestión al frente de la denominación de origen Valdeorras


O Barco

Andan revueltas, de nuevo, las aguas en el consejo regulador de la denominación de origen Valdeorras. La calma prevista tras la dimisión del anterior presidente del organismo vitícola, José Luis García Pando, y la elección de José Vicente Solarat, apenas ha durado unos meses. Hace tiempo que hay fricciones -en realidad, nunca dejó de haberlas- en el pleno, pero el jueves se hicieron más evidentes que nunca cuando los vocales de las tres cooperativas y dos de los sindicatos (UU.AA. y Asaja) abandonaron la sesión.

Se fueron, según hicieron público ayer en un comunicado, «ante la imposibilidad de manifestar nuestro malestar al no habernos sido aportada la documentación necesaria en la convocatoria para decidir sobre los puntos a tratar». Al negarse Solarat a dejarles hablar, abandonaron la sesión. El presidente, por su parte, dijo que le pidieron leer un manifiesto, y que accedió, pero que sería al final de la sesión, algo que los cinco vocales no quisieron asumir. Además, negó que no tengan la información sobre el pleno. «A todos los que tienen correo electrónico se les manda, y a los que no, se les dice que está a su disposición en el consejo», defendía Solarat.

Los vocales consideraron que irse del pleno fue la «única medida de protesta posible ante tanto despotismo y prepotencia». Además, añadían en su comunicado que no aparcan el conflicto del rendimiento en el consejo regulador. Y continuaban: «No existe un contexto de normalidad ni contención, ni mucho menos labor didáctica por parte del consejo, sino inquisitiva e impositiva, creando problemas y conflictos innecesarios». Además, acusaban a Solarat de llegar «procedente de las puertas giratorias, sin la más mínima participación en el sector y nulo conocimiento de la viticultura (sin viñas), elaboración (sin bodega), deja a los viticultores sin más derechos que pagar las tasas o darse de baja». Así, aquellos que propusieron a Solarat para presidir el organismo (designación que apoyaron desde las bodegas, con la única abstención del Sindicato Labrego Galego) son los mismos que ahora le acusan de no saber nada del sector. Una circunstancia que el propio protagonista se tomaba ayer con humor. «Son los argumentos contrarios por los que me escogieron, que dijeron que precisamente eso era bueno porque no tenía predisposición hacia un sector determinado», resaltaba Solarat.

Desde la parte crítica insistían ayer en pedir cambios en los rendimientos, para poder ampliar la producción. Consideraban «absolutamente injustas» las multas, «por no haber existido sobreproducción, ya que lo que consideran excesos no fue más que la nula disposición del consejo regulador a atender a las alegaciones realizadas en su día por los viticultores; aplicando arbitrariedad, tiranía y por último coacción». En este sentido, Solarat respondía que los rendimientos en vigor fueron aprobados mucho antes de su llegada a la presidencia, con el apoyo de los mismos vocales que ahora los critican. «Creo que no quieren dar la cara ante los suyos», zanjó, tras recordar que el cambio en el reglamento tiene unos plazos legales que hay que cumplir.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Los vocales del consejo regulador que propusieron a Vicente Solarat le acusan ahora de no saber nada de viticultura