Los ourensanos temen que el AVE se retrase más allá del 2018

El compromiso de Fomento tiene mayor calado entre el votante del PP


ourense / la voz

2018 es un año marcado en rojo en el calendario de la alta velocidad ourensana. Sin embargo, la última cifra que ha puesto encima de la mesa el Ministerio de Fomento para la apertura de la línea entre Galicia y Madrid no acaba de calar entre los ourensanos. Según una encuesta elaborada por Sondaxe para La Voz de Galicia, hasta el 59,4 % de los vecinos de Ourense consideran que el viaje en tren de alta velocidad a Madrid se demorará más allá de esa fecha. En el extremo opuesto se encuentran un 30 % de los encuestados, que entienden que esta vez sí que se cumplirá el plazo estipulado por el Gobierno central.

La última vez que Fomento reiteró ese compromiso del 2018 fue durante una visita en el pasado mes de octubre de la ministra Ana Pastor a la zona donde se desarrollan las obras. Durante su recorrido por A Gudiña, la política gallega aseveró que todos los tramos de la línea entre Lubián y Taboadela están en marcha y que hasta medio centenar de empresas trabajan para que las obras concluyan en el plazo previsto. Además, matizó que no le consta que no haya ningún retraso sobre el cronograma marcado. El principal escollo, además de acabar las actuaciones en marcha, es sacar adelante la integración ferroviaria en la ciudad. El último tramo entre Taboadela y Ourense todavía se encuentra en fase de tramitación, una vez que Fomento ha encargado nuevos estudios para la variante exterior. Ahora se apuesta por una tercera vía para que puedan circular de manera conjunta trenes de pasajeros y de mercancías.

El escepticismo de la oposición

El cronograma que defiende el gobierno central tiene más adeptos entre los votantes del PP. Según recoge el barómetro de Sondaxe, casi el 40 % de los ourensanos que votaron al PP en las últimas municipales consideran factible que la alta velocidad esté en marcha dentro de cuatro años. Es mayor el escepticismo entre los votantes socialistas, que también tuvieron responsabilidades de gobierno en la ejecución de las obras del AVE entre Galicia y Madrid: solo el 29 % entiende que se llegará a tiempo a esa fecha.

Si a los que se consulta es a los votantes del resto de formaciones políticas, la creencia de que se cumplirán los plazos comprometidos cae en picado: BNG (hasta un 21,2 %), Izquierda Unida (19,2 %) y Democracia Ourensana (5,7 %).

Si los datos recabados por Sondaxe se analizan por edades se llega a la conclusión de que los mayores confían más en que la línea de alta velocidad ferroviaria esté lista en el 2018. Así lo entienden hasta el 37,7 % de los encuestados. Sin embargo, los que tienen entre 18 y 34 son más desconfiados y ese porcentaje se reduce al 25,3 %. Porcentaje similar se da entre los que tienen una franja de edad que va de los 35 y a los 54 años, ya que el 26 % entiende que se acabarán las obras en el período estipulado.

El dilema de la estación

Otro gran debate relacionado con la llegada de la alta velocidad a Ourense es el modelo de estación que se debe construir. Aunque una decisión de estas características no debería influir en los plazos es cierto que el gobierno central todavía tiene esta patata caliente por resolver. La ministra Ana Pastor ya ha dejado claro que no defiende la elección de Norman Foster.

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