El regreso de la nieta pintora de Melania Fernández

La artista sueca Alicia Larsson cierra su círculo vital con una exposición en Entrimo, el pueblo de donde salió su abuela

.

Ourense / la voz

Los vecinos de Entrimo podrán visitar, a partir de este fin de semana, una exposición de arte abstracto firmada por la creadora sueca Alicia Larsson. Hasta aquí todo normal. Lo que pocos sabrán -ahora sí- es que la de Entrimo, con continuidad después en Xinzo, es sin lugar a dudas la exposición más simbólica, deseada, querida y aguardada de la artista sueca. Y cuando se proceda a la inauguración de la misma Alicia Larsson se acordará de su abuela, esa mujer tan importante en su vida «maravillosa y muy cariñosa, que siempre me apoyó en todo y me inspiró a no dejarme vencer por las dificultades y a perseguir mis sueños. Siempre me decía que podía llegar a ser lo que me propusiera y eso es algo que nunca olvidé».

Alicia cerrará en Entrimo su círculo de la vida. Su «abuelita» era Melania Fernández Borrajo y emigró de Entrimo a Madrid con 5 años en compañía de sus padres. En la ciudad transcurrió gran parte de su infancia y adolescencia, trasladándose a vivir a Barcelona los abuelos de la pintora cuando se casaron. En la ciudad condal nació la madre de la artista -Alicia Anguita-. Más tarde la familia se trasladó a Venezuela. Los padres de Alicia Larsson se conocieron en el transcurso de un viaje de su progenitora a Suecia, y se trasladaron al país cuando la artista contaba con 12 años.

En el retorno de la pintora tienen mucho que ver los sentimientos: en sus exposiciones por Europa conoció al artista gallego Xosé Luis Otero y con él ha participado en varios proyectos colectivos, además de muestras individuales. A partir de mañana se podrán ver sus obras en el Edificio Axa de Porto. Alicia Larsson mostró su trabajo en Baiona y Vigo este verano. Fue entonces cuando viajó por vez primera a Entrimo en busca de sus raíces: «Fue algo mágico que superó con creces mis expectativas. Exponer allí es para mí un honor».

Votación
2 votos

El regreso de la nieta pintora de Melania Fernández