Las chispas de una cosechadora causaron el fuego de San Cibrao

Durante el día de ayer se registraron otros siete incendios en la provincia

la voz

Una chispa procedente de una máquina cosechadora parece ser la causa más probable del incendio forestal que en la tarde del pasado sábado arrasó algo más de cuatro hectáreas de terreno en la parroquia de Soutopenedo, en San Cibrao das Viñas. Pese a que aquel día en casi toda la provincia de Ourense había peligro por el alto riesgo de incendio forestal y las temperaturas rondaban, si no superaban, los 30 grados, un vecino de la localidad decidió salir al campo a trabajar y terminó por causar un incendio que no solo puso en vilo a los vecinos, sino que, dada su magnitud, obligó además a movilizar varias brigadas del servicio de extinción, así como helicópteros y aviones. Ahora al vecino, cuya identidad o ha trascendido, se le imputa un delito de incendio forestal por imprudencia. De los hechos ya se ha dado cuenta al juzgado en funciones de guardia de la capital ourensana, a donde será citado a declarar el sospechoso. El Código Penal establece que este tipo de conductas puedan ser castigadas con penas de hasta un año de prisión y multa.

A la cárcel

En prisión preventiva se encuentra, asimismo, otro detenido en relación con los incendios forestales. Se trata de un vecino de O Barco de 55 años al que se imputan el fuego registrado en la madrugada del domingo en Fervenza, en el que llegó a haber hasta una veintena de focos.

Mientras, siguen registrándose incendios en la provincia. El que entre el domingo y el lunes calcinó 200 hectáreas de monte en Vilamarín aún no ha sido extinguido por completo, si bien permanece controlado desde la tarde del lunes, según confirmaron ayer fuentes de Medio Rural.

Medios aéreos

Además, ayer se registraron otros siete focos, casi todos por la tarde, localizados en Chandrexa de Queixa, Castrelo de Miño, Bande, Laza, Oímbra, Amoeiro y Rairiz de Veiga, a los que el ministerio de Medio Ambiente envió numerosos medios aéreos.

El que parecía tener mayor riesgo, aunque finalmente pudo controlarse en unas pocas horas, fue el de Chandrexa, que afectó a monte raso situado dentro de la Red Natura. No ha trascendido la superficie que resultó calcinada. En Oímbra, cuatro aviones de carga en tierra, además de varias brigadas, trabajaron intensamente durante horas para atajar las llamas de otro fuego, que procedía de Portugal.

También se envió un avión anfibio, con capacidad para 5.500 litros de agua, así como dos aviones de carga en tierra de 3.100 litros de capacidad, para sofocar las llamas en el incendio de Bande. Medios similares se emplearon en Rairiz de Veiga, Castrelo de Miño y Bande. Según Medio Rural, ninguno de esos incendios superó las veinte hectáreas de terreno calcinado. La situación para hoy sigue siendo de alto riesgo de incendio.

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