Baltar quiere subir nota

Miguel Ascón Belver
miguel ascón OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Para evitar un nuevo suspenso de Transparencia Internacional, la Diputación estrena en su web una amplísima base de datos antes ocultos

02 ago 2013 . Actualizado a las 07:15 h.

El último ránking de transparencia elaborado por la oenegé Transparency Internacional, correspondiente al año 2012, situaba a la Diputación ourensana en el puesto número 37 de las 44 instituciones provinciales analizadas en toda España. La oposición le afeó esos datos al presidente, José Manuel Baltar, que alegó que el informe fue elaborado con datos previos a su llegada al cargo, en febrero del 2012. El máximo responsable de la entidad dijo entonces que los resultados serían muy distintos en el siguiente ránking. Para lograrlo, se ha puesto manos a la obra.

Baltar ha querido hacer de la transparencia una línea básica de su gestión. La Diputación ourensana fue la primera de Galicia en hacer pública la declaración de bienes de su presidente y posteriormente se publicitó la de todos los miembros de la corporación provincial. Ahora ha querido dar un paso más y, aprovechando la web de la institución -otra de sus obsesiones- ha querido satisfacer las exigencias de Transparency Internacional.

De hecho, ha creado un apartado especial en la página que, bajo el título de «Transparencia», aparece acompañado del logo de esa oenegé, que el pasado mes de junio envió a todas las diputaciones el cuadro general de indicadores que utilizará para examinar la disponibilidad de datos sobre el funcionamiento interno de las mismas. Al hacer clic en ese enlace se abre una nueva página en la que aparecen, precisamente, los mismos ochenta indicadores que Transparency International detalla en su web. Aparecen incluso en el mismo orden. Baltar quiere subir nota y se remite al temario.

Datos

Ahora, gracias a esta iniciativa, en la página de la Diputación (www.depourense.es) todos los ciudadanos pueden acceder a datos que antes estaban ocultos porque era difícil llegar a ellos -algunos se publicaban exclusivamente en el Boletín Oficial de la Provincia, de engorroso manejo- o, simplemente, porque no era obligatorio hacerlos públicos.

Así, cualquiera puede saber cuántos vehículos tiene la Diputación, qué cuantía tienen sus deudas y con qué entidades bancarias están suscritos sus créditos, cuántos asesores tiene el presidente, cuánto cobran, el estado de ejecución de los presupuestos actualizado trimestralmente, el organigrama de la entidad, el inventario de bienes de la institución y un largo etcétera de datos prácticamente inabarcables en un solo día.

Pese a todo, el trabajo en pro de la transparencia está incompleto. No aparecen, por ejemplo, las actas de las juntas de gobierno, en las que se toman importantes decisiones políticas, o los informes de fiscalización y auditoría elaborados por entidades externas, como el Consello de Contas o el Tribunal de Cuentas.