Cerca de la mitad de los concellos cumplen las condiciones de Cesuras y Oza

OURENSE

La mayoría de los alcaldes aboga por compartir servicios para no perder la identidad de cada ayuntamiento

20 mar 2012 . Actualizado a las 07:03 h.

Tras varios meses lanzando la idea de que era preciso fusionar concellos para hacerlos más viables, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, anunció la semana pasada la primera unión. Se trata de los concellos coruñeses de Cesuras y Oza dos Ríos, ambos de poca población y con una extensión que hace viable (al menos sobre el papel, ya que los detalles ?y lo que no son detalles? todavía están sin reflejar en el papel) que los vecinos del ayuntamiento que desaparece sigan teniendo la capital municipal a pocos kilómetros. Con la fusión se quedan en un territorio de poco más de 150 kilómetros cuadrados y supera los 5.000 habitantes (según los datos del Instituto Galego de Estatística).

A la poca población es a lo que se alude cuando se lanza la idea de fusionar ayuntamientos, pero los detractores señalan la imposibilidad de hacerlo cuando la población está muy dispersa. El argumento de que los vecinos de los núcleos más alejados de la capital municipal quedarían desatendidos es el más repetido. Lejanía y una población de edad avanzada harían impracticable la fusión.

Por eso aunque la provincia tiene 83 municipios con menos de 5.000 habitantes, solo 46 de ellos tiene una extensión menor a los 80 kilómetros cuadrados (Cesuras tiene 79,5 kilómetros cuadrados y Oza 72,1 kilómetros). Los casos más significativos son los de Beade y Pontedeva, que no llegan a los diez kilómetros cuadrados de territorio ni a los setecientos habitantes.