El deshielo del Ártico abre dos grandes rutas para la navegación

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

OURENSE

Este verano se alcanzará un nuevo récord de pérdida de la masa helada

15 may 2019 . Actualizado a las 13:21 h.

El deshielo del Ártico parece avanzar más rápido de lo que indican los modelos científicos. Si las estimaciones iniciales apuntaban a que el enorme manto de hielo de ocho millones de kilómetros cuadrados -dieciséis veces la superficie de España- desaparecería durante el verano de aquí a los próximos veinte o treinta años, ahora las estimaciones más negativas que prevén que este fenómeno pueda ocurrir en una década o incluso menos parecen las más certeras. Un ejemplo es lo que está ocurriendo este verano, que va camino de superar el récord de deshielo alcanzado en el 2007. Lo que sí ya ha provocado la pérdida acelerada de la cubierta helada desde el pasado mes de junio es la apertura simultánea de dos grandes vías de navegación en el océano Ártico: la ruta del mar del Norte, también conocida como paso del Noreste, que lleva abierta al tráfico marino, aunque con restricciones, desde mediados de agosto y el pasaje del Noroeste, al norte de Canadá, una vía que se ha despejado por primera vez, ya que históricamente no es navegable. Este paso, situado en el archipiélago ártico canadiense, acaba de ser desvelado por las observaciones de los satélites de la Agencia Espacial Europea (ESA) y podría convertirse en un atajo para la navegación entre Europa y Asia.

Estas dos vías ya se habían abierto en el 2008, pero, especialmente la canadiense, no con la misma intensidad que ahora, lo que sugiere que este año podrá alcanzarse un nuevo récord de pérdida de hielo en el Ártico. «Aún faltan tres o cuatro semanas para alcanzar el mínimo de la cubierta de hielo, y lo que ocurra dependerá mucho de las condiciones climáticas en el Ártico estas semanas», explica Toudal Pederse, investigador del Instituto Meteorológico de Dinamarca. Pero, se alcance el récord o no, el investigador asegura que «nos encontramos ante una nueva etapa, con mucho menos hielo que antes durante el verano». Los satélites han sido testigos en los últimos treinta años del acelerado deshielo en el verano ártico. Así, de los ocho millones de kilómetros cuadrados de hielo registrados a principios de los ochenta se ha pasado a 4,24 en el 2007, el mínimo histórico hasta ahora.

Fue la cifra es registrada en los años ochenta. En el 2007 se redujo a 4,24

8,1

Millones de kilómetros cuadrados de hielo