La alcaldesa de Valencia también pudo haber recibido regalos de las empresas del líder de la trama Gürtel

Nacho de la Fuente Magis Iglesias

OURENSE

19 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Rita Barberá, alcaldesa popular de Valencia, podría haber recibido regalos de las empresas de Francisco Correa, líder de la trama Gürtel. Fuentes cercanas a la investigación de la red corrupta, confirmaron que hubo regalos de lujo a más políticos del Partido Popular, entre ellos a la alcaldesa Rita Barberá. En las conversaciones telefónicas grabadas hace meses por orden judicial y que constan en el sumario, los responsables de las empresas de la trama hablan, en diversas ocasiones, de obsequios a dirigentes y altos cargos del PP.

En una de esas charlas Álvaro Pérez, el Bigotes, -cabecilla de la trama Gürtel en Valencia- habla de un obsequio, de la marca Louis Vuitton, para la alcaldesa de Valencia, según adelantó anoche la cadena Ser.

Fuentes cercanas a la investigación aseguraron que podría haber un delito penal, similar al de la acusación al presidente valenciano, Francisco Camps, puesto que un funcionario público aceptó un regalo de empresas relacionadas con la Administración pública.

El pasado 8 de julio, Rita Barberá salió en defensa del presidente valenciano, comparando los supuestos regalos que recibió Francisco Camps con las anchoas que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, regala a Zapatero «cada vez que visita la Moncloa». Barberá lamentó el rigor con el que se está aplicando el artículo del Código Penal referente a los delitos de cohecho y dijo que si se investiga a Camps por recibir regalos, también se deberían investigar «por vía de oficio» los regalos que hace Revilla a Zapatero.

Ahora es la propia alcaldesa la que protagoniza la última hora del culebrón que rodea al caso Gürtel. Si se confirma esta noticia, supondrá otro duro revés para la dirección del PP, que vuelve a tener serios problemas internos.

Actitud impasible de Rajoy

El empeoramiento de la delicada situación de Francisco Camps -primer presidente autonómico que se sentará en el banquillo- y el empecinamiento del tesorero Luis Bárcenas de mantenerse en el cargo, a pesar de que el Tribunal Supremo avanza a toda velocidad hacia su imputación, conforman, hoy por hoy, la primera preocupación en las filas populares. Sin embargo, su jefe hace gala de su inveterada actitud impasible y proyecta su mirada a lo lejos, en una perspectiva de futuro a varios años vista, sin dejarse conmover por las incidencias del día a día. «Yo voy a seguir adelante por nuestro camino», ya advirtió el pasado 9 de junio ante el comité ejecutivo al regodearse con el éxito electoral, especialmente ante sus críticos.

El liderazgo fortalecido en las europeas resultó fugaz porque, apenas un mes después, ya tiene otra vez revuelto el patio interno a cuenta de su gestión del caso Gürtel. La semilla de la discordia anida en la dirección nacional del PP, con partidarios y detractores de mantener a Luis Bárcenas en la tesorería, pero tiene un amplio reflejo en toda la escala de dirigentes.

De lo que no tienen duda los correligionarios de Rajoy y tampoco su equipo directivo es de que la escandalera del caso Gürtel impide toda acción política o, al menos, oculta el trabajo que se sigue realizando en sus filas. Los más perjudicados son los grupos parlamentarios, que ya tienen asumido el fracaso mediático de sus propuestas e incluso la labor de control al Gobierno socialista en plena crisis.