Setenta niños de nueve y diez años plantearon mejoras para la capital en un pleno municipal muy especial
13 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Los niños siempre dicen la verdad. Es esta una máxima comúnmente aceptada, que ayer se cumplió durante la celebración de un pleno municipal muy especial. El gobierno, la oposición, el secretario y el público eran jóvenes de nueve y diez años, todos ellos participantes en el campamento urbano. El salón de plenos acogió así una actividad tradicional en el verano ourensano que este año estuvo repleta de anécdotas.
Los chavales fueron recibidos en el Concello por el alcalde, Francisco Rodríguez, y por la concejala de Xuventude, Marta Arribas. Ambos explicaron a los niños la importancia que tienen sus cargos para la ciudad y entregaron un pin de recuerdo a todos los asistentes. Después llegó el turno de los discursos que, a modo de campaña electoral, pronunciaron los jóvenes seleccionados para actuar como alcalde -en este caso alcaldesa-, secretario y teniente de alcalde. Este último, de nombre Emilio, dijo con gran desparpajo y desde el mismo sillón que el nacionalista Sánchez Vidal que pertenecía al (BICU) Bloque Infantil del Campamento Urbano. Sus promesas, como las de los demás, más visitas a la piscina y a la playa, más deportes, futbolines, viajes, etcétera.
Después llegó el turno de ruegos y preguntas, en el que se abordaron temas de más trascendencia. Cómo mejorar la limpieza de las calles o acabar con la contaminación y por qué Ourense no cuenta con aeropuerto o zoológico fueron algunas de las cuestiones planteadas.