El uranio de Níger que todos quieren

Yashmina Shawki
Yashmina Shawki CUARTO CRECIENTE

OPINIÓN

Un carro blindado patrulla por las calles de Niamey, la capital de Níger.
Un carro blindado patrulla por las calles de Niamey, la capital de Níger. Stringer | REUTERS

Según los datos del Banco Mundial, en Níger el 60,49 % de los más de 27 millones de habitantes vivían en el 2021, bajo el umbral de la pobreza; es decir, con menos de 3 dólares al día. Este país, con una extensión de 1.267.000 kilómetros cuadrados, situado en el centro de África occidental, sin acceso a la costa y rodeado por siete vecinos, es una vasta penillanura, básicamente desértica, donde solo la mitad de su territorio es susceptible de ser cultivado. Sin embargo, Níger es el tercer mayor productor de uranio del mundo y también cuenta con importantes yacimientos de petróleo y de oro.

Antigua colonia francesa, logró su independencia en 1960, pero siempre ha estado lastrado por una gran inestabilidad política. En tiempos más recientes, un golpe militar el 26 de julio del 2023 supuso el derrocamiento del presidente Mohamed Bazoum y el ascenso al poder, dos días después, del general Abdourahmane Tchiani, lo que originó un grave distanciamiento con la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, y a punto estuvo de ocasionar un enfrentamiento armado. La excusa para este golpe fue la necesidad de organizar mejor la defensa contra la insurgencia y los grupos yihadistas que plagan la región. De hecho, Níger, junto con Mali y Burkina Faso, anunciaron el año pasado la formación de una fuerza conjunta integrada por 5.000 efectivos para mejorar la situación de la seguridad. Desafortunadamente, esta unidad se ha mostrado incapaz de lograr sus objetivos en el exterior lo cual, junto con las precarias y duras condiciones de vida en el interior, propiciaron el motín que tuvo lugar en la guarnición militar de la lejana y aislada región de Termit. al noreste de Níger, el 8 de mayo del 2025.

Quince meses después, un nuevo golpe militar amenaza la estabilidad del país. La capital, Niamey, vive en una tensa calma tras los ataques sufridos alrededor del aeropuerto internacional y el complejo de aviación militar anexo.

El distanciamiento de la junta militar de los países europeos y la aproximación a Rusia ha supuesto que la concesión de la explotación de uranio por parte de la empresa gala Orano haya sido nacionalizada por el Gobierno de Niamey y pueda ser transferida a la rumana Nuclearelectrica. La propiedad, pendiente de dirimir entre Orano y la junta militar de Níger, de las 1.000 toneladas de este mineral almacenadas en el aeropuerto internacional puede estar detrás del ataque de los soldados rebeldes, más que un simple enfrentamiento por acceder al poder.