Una indignante película de espías

Fernando Hidalgo Urizar
fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

Los coches de SAIC, tras la llegada al puerto de Ferrol
Los coches de SAIC, tras la llegada al puerto de Ferrol kiko delgado

Pues resulta que acercarse a un chino equivale a peligro de espionaje. Hemos visto tantas películas en las que los buenos son los norteamericanos y los malos, sucesivamente, los rusos, musulmanes y chinos, que puede que se nos hayan movido los marcos cerebrales y que ahora cada vez que entremos en un bazar sintamos que la familia que lo atiende, nada más que salgamos por la puerta, va a hacer un informe completo de lo que hemos comprado, de lo que dijimos durante la compra y, por supuesto, de qué ropa llevábamos puesta en el momento de la operación. Dicho informe sería enviado con celeridad a Xi Jinping, que personalmente lo estudiaría con detenimiento y tomaría las medidas oportunas.

Dos meses después de que SAIC anunciase que instalará en Galicia su primera planta de ensamblaje de automóviles en territorio europeo, con una inversión de 200 millones de euros, una campaña de presión argumentando un posible espionaje trata de condicionar al Consejo de Ministros para que acabe con el proyecto.

No es nada habitual, sino todo lo contrario, que dos periódicos antagónicos como son El País y El Mundo, hayan abierto el lunes su primera página con la misma noticia: la advertencia que sobre el proyecto habrían trasladado tanto el Ministerio de Defensa como el CNI. Según los dos medios, en el Ejército hay preocupación por la cercanía de la factoría china al arsenal militar ferrolano y al astillero de Navantia, lo que vendría a ser como poner a los chinos un mirador de lujo para que sus espías se sienten cómodamente con unos prismáticos y tomen notas de los grandes secretos que se esconden en la ciudad departamental. Como si a nuestras fragatas y sus movimientos no se las viera desde numerosos lugares de la zona.

¿A qué viene ahora esto después de todo el tiempo que se lleva trabajando en ello? ¿Quién se anda moviendo entre bambalinas para torpedear un proyecto estratégico para Ferrol y su comarca y por supuesto también para Galicia? ¿Habría el mismo juego sucio en otras comunidades en circunstancias similares?

Según informa La Voz de Galicia de fuentes conocedoras de las negociaciones con la empresa china, detrás de este ataque hay intereses empresariales de algunas firmas muy vinculadas al sector de la Defensa, que han tenido que cambiar sus planes de negocio para permitir la instalación de SAIC en el puerto exterior de Caneliñas o que tendrán que competir con la empresa china por la captación de mano de obra para sus futuros desarrollos industriales.

El ataque al proyecto SAIC es un ataque a Galicia. De hecho, no todos los días se instala en nuestra comunidad una empresa que genera mil empleos directos y que ni se sabe cuántos indirectos podría crear. Se me ocurren unas cuantas formas de espiar el trajín de nuestras fragatas y nuestros secretos tecnológicos que no sean invirtiendo doscientos millones de euros en el Puerto de Ferrol. Resulta indignante que para una vez que dos administraciones de distinto color político trabajan conjuntamente por Galicia nos vengan con esta película de espías.