Tras tres días de relativa calma y con miles de muertos en el terreno, Irán lanzó misiles contra bases militares estadounidenses en Oriente Medio.
Para empeorar las cosas, los hutíes, principales aliados de Irán, atacaron un petrolero saudí en el Mar Rojo. Estados Unidos y su aliado Arabia Saudí respondieron.
El régimen iraní quiere obligar a Trump a continuar la guerra al menos hasta el 3 de noviembre, día de las elecciones de mitad de mandato. Espera que esto provoque que los republicanos pierdan su mayoría en ambas cámaras y, en consecuencia, su capacidad para dictar la política en Oriente Medio. Sin duda, los estrategas en Teherán consideraron que esta era la mejor manera de hacer que Trump pagara por todo el daño que había infligido al pueblo iraní.
Recordemos que la tristemente célebre crisis de los rehenes en Irán comenzó el 4 de noviembre de 1979 y terminó el 20 de enero del año 1981, el mismo día de la toma de posesión del republicano Ronald Reagan como presidente de Estados Unidos.
El ayatolá Jomeini quería que el presidente demócrata Jimmy Carter pagara por haber roto relaciones diplomáticas con Irán y por la operación garra de águila, una operación militar lanzada seis meses antes de la celebración de las elecciones presidenciales de 1980 con el único objetivo de liberar a los rehenes en cautividad. Sylvio Le Blana. Montreal, Canadá.