«Una ciudad ha decidido que la música en directo es un problema en lugar de un patrimonio cultural»

OPINIÓN

Vigo no puede darle la espalda a la música

He leído con profunda tristeza la noticia sobre la cancelación de los conciertos en los chiringuitos de las playas de Vigo. Más allá del perjuicio para unos empresarios, lo que realmente preocupa es el mensaje que transmite una ciudad que parece haber decidido que la música en directo es un problema en lugar de un patrimonio cultural.

Vigo fue uno de los grandes referentes musicales de España. En los años ochenta, la Movida viguesa situó el nombre de la ciudad en el mapa gracias a una explosión de creatividad que convirtió la música en parte de su identidad. Aquella efervescencia cultural no nació de las instituciones, sino de los locales, de los músicos, de los empresarios que apostaban por la cultura y de un público que llenaba las salas. Hoy resulta difícil imaginar que aquella historia pudiera repetirse. Poco a poco, la regulación ha terminado por tratar la cultura como si fuera una actividad incómoda.

Nadie discute el derecho al descanso de los vecinos: debe protegerse. Pero gobernar consiste en encontrar un equilibrio entre derechos, no en eliminar uno de ellos. Existen horarios, límites de sonido y medidas de control que permiten compatibilizar el descanso con la actividad cultural.

Y mientras se argumenta la necesidad de proteger el descanso para impedir conciertos al aire libre durante el verano, el propio Concello convierte la ciudad durante casi dos meses en un inmenso escenario con motivo de la Navidad. Miles de visitantes, tráfico, megafonía, espectáculos y una actividad constante se consideran compatibles con ese mismo descanso vecinal. Gerardo de la Huz Serrano. Vigo

Baixas laborais

O verdadeiro problema non son as baixas laborais, senón quen deixou enfermar a sanidade. Cada vez que a dereita fala do absentismo laboral, a mensaxe é a mesma: o problema nunca é a enfermidade, senón a persoa enferma. Nunca son as listas de espera, nunca é o deterioro da sanidade pública, nunca son as condicións de traballo, nunca é a falta de prevención. O culpable sempre acaba sendo o traballador. As declaracións de Alberto Núñez Feijoo sobre a duración das baixas laborais volven demostrar unha preocupante falta de empatía coa realidade que vive a maioría social. André Abeledo.