Aquí se juega a lo que quiere Rueda

Fernando Hidalgo Urizar
fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

DAVID CABEZON @ XUNTA | EUROPAPRESS

04 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Presumía Feijoo de la estabilidad de sus gobiernos en Galicia. Lo mismo que ahora Alfonso Rueda, que acaba de celebrar el segundo aniversario de la actual legislatura y que enarbola con alegría la bandera de la normalidad y la sensatez en la dirección de este país.

A ninguno de los dos les faltan razones para sostener sus argumentos. Los resultados electorales están ahí, con una sucesión de mayorías absolutas. Pero es que, además, los sondeos actuales siguen apuntando en la misma dirección. El último de ellos realizado por Sondaxe refleja que Rueda mantiene los 39 diputados de la anterior encuesta realizada, que el BNG sigue también en 25 y que el PSdeG se queda en 10.

Las conclusiones de tales resultados son claras. El PPdeG no sufre desgaste alguno, el BNG parece haber encontrado techo y los socialistas semejan tocar suelo. Es obvio que queda mucho partido hasta las próximas elecciones autonómicas, pero de momento Rueda camina con paso firme. Otro de los aspectos a destacar de la encuesta es que Vox sigue sin entrar en el Parlamento gallego, si bien mantiene una lenta pero segura subida en sus porcentajes.

Pero volvamos con el presidente de Galicia. Alfonso Rueda aguanta el ruido que hacen la CIG y compañía. Incluso ha digerido bien la derrota de Altri, porque si hubiera podido, una vez solventados los temas ambientales, habría dado su beneplácito a que una gran industria, generadora de empleos, se instalara en pleno corazón de la comunidad. Y es que Alfonso Rueda tiene muy claro que hay que pelear por reindustrializar Galicia, que el futuro pasa por incrementar notablemente los puestos de trabajo en este sector. Es muy bonita la Galicia bucólica de un BNG que tiene interiorizado que no dará ni agua a sus adversarios políticos, pero en la cabeza de un presidente no cabe otra cosa que construir un país que esté a la altura en el actual y tremendamente competitivo mundo moderno.

El caso es que con toda la que se ha montado con Altri, el PP sigue teniendo 39 escaños y grandes perspectivas de renovar votos en el 2028. Y no solo eso, en el seno de los populares reina el optimismo en cuanto a las próximas elecciones municipales, en las que esperan no solo subir en concejales, sino con hacerse con la alcaldía y la Diputación de Lugo, así como pegar un tirón y rozar el éxito con sus candidatos en Santiago, Pontevedra y A Coruña. No parece fácil, pero todo puede pasar.

Tampoco hay que olvidarse de cómo afectará lo que ocurra en las generales que teóricamente tendrán lugar el año que viene. Ver a Feijoo como presidente favorecería a Rueda, ¿pero qué pasaría si el expresidente de la Xunta toma desde la Moncloa decisiones impopulares en el comienzo de su mandato? Por otro lado, está por calibrar hasta dónde llegará Vox en la intención de voto en España, lo que también podría impulsar a los de Abascal en Galicia, a pesar de no tener un candidato visible.

Pero hasta que llegue el momento de acudir a las urnas en Galicia, y teniendo en cuenta que todavía queda mucho partido por disputar, aquí se está jugando a lo que quiere Rueda.