Amenábar, premio al peor Goya

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona acoge este año la entrega de los Premios Goya.
El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona acoge este año la entrega de los Premios Goya. FIRA DE BARCELONA | EUROPAPRESS

En Hollywood existen los Razzies, que son los premios a los bodrios del año en el cine. Algo así como los Óscar, pero para los que peor lo hicieron. Si en España existiese algo similar, sería nada menos que Alejandro Amenábar el que los ganaría por goleada. ¿Cómo pudo rodar su película El cautivo? Ya está dicho que ese filme es peor que pegarle a un padre, además de una utilización descarada del mayor genio español, Miguel Cervantes. No entiendo a dónde se ha ido el talento de Amenábar. El cautivo es como Los amantes pasajeros, de Pedro Almodóvar, que sucedía en un avión y que no tenía pies ni cabeza. Supongo que los genios tienen derecho a un manchón en su carrera. Aun así, El cautivo optará a varios Goya a finales de este mes. Miguel Rellán, por ejemplo, es candidato. Con su actuación dignifica un poco la historia. Solo un poco. Amenábar dispuso de todos los medios y lo que exhibió se cae. Y lo ha hecho justo en un año en el que hay cuatro películas españolas de muchísimo nivel. Por supuesto, la de o noso Oliver Laxe, que triunfó en Cannes y que ha sido nominada a dos Óscar, donde será difícil que triunfe. Laxe ya se la pegó en los Feroz, que se celebraron en Pontevedra, y me temo que también caerá en los Goya. Sirât es una excelente película, un cine de autor que golpea. Pero Los domingos es otra genialidad. No sabes si estás viendo un drama o una película de terror en la historia de esa adolescente que quiere meterse a monja de clausura. Tremenda. No deja indiferentes ni a creyentes ni a ateos. Impresionante el trabajo de la actriz Patricia López Arnaiz, que es una de las mejores del cine español sin que se le haya reconocido tanto como a otras. Hace de tía de la cría y la veracidad que transmite te toca muy de cerca. Los Domingos ya goleó a Sirât en los Feroz y es muy posible que lo haga en los Goya. Pero es que además está Romería, de Carla Simón. Otro peliculón de este año de gran cosecha española. Romería no es Cristina F. Aborda la tragedia de la heroína en las ciudades de los setenta y ochenta, con una emoción y un lirismo que te dejan traspuesto. La directora no necesita mostrar jeringuillas para encogernos la esponja del corazón como una estrella de mar que se estremece muriéndose en la arena de las playas de las Cíes. Muy bella y muy auténtica. Lo mismo sucede con Maspalomas, otra narración de altura sobre un veterano gay que se entrega al placer en ese otro mundo que es el Maspalomas turístico, hasta que un golpe de salud le manda parar. De nuevo, buena dirección y genial interpretación. El jurado lo va a tener muy difícil para los Goya de este año, que se celebrarán en Barcelona. Miren la competencia por el galardón al mejor director. A estas películas se suma el trabajo distinto y polémico de Tardes de soledad, de Albert Serra, sobre el mundo de los toros. Para los que amamos el cine, una gozada para debatir quién será el mejor director o directora. La lista es alucinante: Alauda Ruiz de Azúa por Los domingos; Aitor Arregi y José Mari Goenaga por Maspalomas; Carla Simón por Romería; Oliver Laxe por Sirât, y Albert Serra por Tardes de soledad. Falta el Cervantes de Amenábar. Menos mal que no entró por el peso de su nombre.