La ruleta de la financiación

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

Javier Cebollada | EFE

20 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Había algo mítico en aquel casino de Benidorm. En realidad estaba en Villajoyosa, a cinco kilómetros. Allí íbamos los desheredados de la noche a jugarnos unos duros. Quiero decir que cuando la noche nos aburría llamábamos un taxi y acudíamos a Villajoyosa a apostar en el blackjack o en la ruleta. Era un momento mágico aquel en que el croupier cantaba «no va más». Y no iba más. Es decir, la suerte estaba echada. Yo pienso estos días en Sánchez y su financiación y, sin saber el motivo, acude a mi imaginación aquel casino que ahora es un solar. Fui feliz entre aquellos muros. La última vez que pasé a su lado, todo en ruinas, solo pude contener las lágrimas. Uno sabe que hay una edad en que la nostalgia se apodera de tu interior. Y la nostalgia se vuelve tristeza. Pero esas son cosas mías y no quiero aburrir con mis afectos o defectos. Lo cierto es que el «no va más» de los casinos es la frase predilecta de este Gobierno. Ellos toman decisiones. Y sus decisiones son claras y diáfanas. No verlo así es propio de un escaso entendimiento de la política actual. Sánchez gobierna en función de Cataluña. Y punto. Lo demás son menudencias. Poquita cosa. Aumentar la financiación catalana con casi cinco mil millones de euros y que el resto de comunidades no puedan hacer nada es el espejo de esta España esperpéntica: todos caminamos por el Callejón del Gato que dibujó Valle Inclán, donde la realidad se desdibuja en imágenes distorsionadas.

  Nadie escuchará alzar la voz a aquellos que han apoyado desdel 2023 a este Ejecutivo sin presupuestos y sin mayoría parlamentaria. No se manifestará el BNG en contra de una política financiera que se devalúa, para Galicia, en mil millones de euros (no es una afirmación personal, sino del Foro Económico). No se convocará a los gallegos para decir que ya estamos hartos de tanto desnivel. Miguel Corgos, conselleiro de Facenda, asegura que el nuevo modelo de financiación deja a Galicia como la comunidad peor remunerada por número de habitantes. Y no pasa nada. Los socialistas gallegos, con la boca pequeña, dicen que puede mejorarse el modelo. Y los nacionalistas, que son los socios de Sánchez en numerosos ayuntamientos y en dos diputaciones, miran para otro lado. No va más, cantaban en los casinos de mi juventud. Ahora he dejado de ir a los casinos. La política asegura más temblor. También más insólitas decisiones. Junqueras ha pactado con Sánchez (dice el catalán que se han reunido «en secreto» en varias ocasiones antes del pacto final) y contra ese pacto a nosotros solamente nos queda el hálito de la protesta.

No esperen que los socios de Sánchez manifiesten públicamente su rechazo a este pacto que aminorará, de llevarse a cabo, la financiación de Galicia. En España, para qué negarlo, gobierna el independentismo catalán. Han dicho «no va más». Ya solo queda aguardar si llevamos par o impar, rojo o negro. Los gallegos, con el «Gobierno de progreso», no ganaremos jamás.