Mutualidades: los procuradores no quieren que los abogados los absorban

Nuria Ramón Campos LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

VICTOR LERENA | EFE

29 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay declaraciones que refuerzan convicciones ante respuestas prefabricadas y vacías de veracidad, o que no se ajustan a ella. Desconozco la gestión de los colegios y la mutualidad de la abogacía, esta última presidida por Sanz Lomana, pero sí conozco la gestión de colegio, consejo y mutualidad de procuradores. Ante la fusión por absorción que los abogados pretenden realizar sobre la mutualidad de procuradores, quiero aclarar algunos datos y conceptos que parece desconocer la institución de Sanz Lomana.

En el año 2000 era imprescindible el ingreso previo en la mutualidad para ejercer la profesión de procurador. El INSS no permitía el alta en autónomos (RETA) porque la institución no lo había solicitado. La mutualidad de procuradores se adaptó tarde al cambio legislativo, dificultó el pase al RETA y secuestró nuestros fondos de previsión social; si pasábamos al sistema público, perdíamos los años cotizados y comenzábamos en el RETA de cero, perdiendo la oportunidad de obtener una pensión digna y proporcional a nuestra vida laboral.

No pagamos poco, hemos aportado todos los meses nuestras cuotas, fijadas por los directivos de la mutualidad. Cuotas que los primeros años eran algo más bajas, para hacer menos gravoso el inicio. Las siguientes han sido similares al RETA; pero no hemos disfrutado de sanidad pública, la abonamos a mayores; ni de la prestación por bajas por enfermedad, maternidad, accidente, ni por un aborto o embarazo complicado, ni de ninguna reducción en el pago de medicinas. Creo que entendemos las magnitudes económicas de forma dispar.

Nuestras cuotas han sido de previsión social, buscaban convertirse en pensión de jubilación; no eran un fondo de inversión, ni plan de ahorro.

Creo que por parte de las mutualidades de abogados y procuradores se ha ahorrado mal y gestionado peor nuestras aportaciones, pues no prometen ni garantizan cantidades, pese a haber informado en el 2013 que las jubilaciones alcanzarían 1.200 euros, aproximadamente; y ahora, a pesar de ser una entidad seria, solvente y segura, cada año se reduce la cantidad a percibir.

No perjudico a ningún compañero por pasar mi fondo al RETA, a un sistema de capitalización individual; ni yo perjudico a la mutualidad de la abogacía por irme, ni tampoco su presidente a mí por quedarse. Yo me voy con mi fondo acumulado y él se queda en una mutualidad que no garantiza cantidades.

Nos acusan de carecer de ahorros, queriendo condicionar a la vulnerabilidad una pensión contributiva, un fondo de previsión social alternativo destinado a la jubilación. Ningún español tiene que demostrar vulnerabilidad para obtener una paga revalorizable. Solo ha de haber cotizado para beneficiarse de pensión y sanidad pública, dejando cubierta a su familia. Que nadie se ampare en las declaraciones de la ministra, porque solo son una intención (ella apuntó que a partir del 2027 las mutualidades desaparecerían como alternativa a la previsión social).

El impago de una cuota de previsión social suponía baja automática en la profesión, y ¿nos dicen que hemos pagado poco? Pagamos lo exigido toda nuestra vida profesional, y poco no fue. En la Seguridad Social muchos pagaríamos menos por más. No he pagado poco, pero la mutualidad de los procuradores sí ha remunerado poco mi fondo de previsión social.