Sí, Galicia tendrá más futuro con la nueva ley del litoral

Francisco Javier Sanz Larruga DIRECTOR DEL OBSERVATORIO DEL LITORAL DE LA UNIVERSIDADE DA CORUÑA

OPINIÓN

María Pedreda

19 jul 2023 . Actualizado a las 21:40 h.

El pasado jueves 13 de julio se ha publicado en el Diario Oficial de Galicia la Ley 4/2023, de 6 de julio de Ordenación y Gestión Integrada del Litoral de Galicia. El texto se había aprobado en el pleno del Parlamento de Galicia que tuvo lugar el 4 de julio y que contó con el apoyo del Partido Popular y con las abstenciones de los demás grupos parlamentarios.

Después de más de cuarenta años de trayectoria de la comunidad autónoma de Galicia, nuestro litoral —el más extenso de España y que reúne mayor número de actividades vinculadas con la economía azul— merecía una normativa como la que se acaba de aprobar. Una ley para la ordenación y gestión integrada de nuestras costas para hacer valer plenamente las competencias que Galicia tiene reconocidas en su Estatuto de Autonomía de 1981.

En el diseño del anteproyecto seguimos una imparable tendencia en la descentralización política de la gestión de litoral desarrollada por otras comunidades autónomas (Cataluña, Andalucía, Islas Canarias, etcétera) y también por las experiencias comparadas de otros países (principalmente los países anglosajones). Una tendencia que puede resumirse en la idea de que la escala autonómica o regional es la idónea para una ordenación del litoral realista, razonable y eficaz. También el convencimiento de que el litoral comprende la tierra y el mar, y que para su gobernanza es necesaria una gestión pública integrada y participativa, así como una gestión respetuosa con los ecosistemas costeros y marinos. Y, por supuesto, que en Galicia hay conocimiento de calidad para desarrollar una buena gestión.

La ley contiene todos los componentes necesarios para una ordenación sostenible de nuestro litoral: la previsión de una organización administrativa específica y los mecanismos de participación ciudadana, los instrumentos de ordenación (estrategias y planes), la zonificación y régimen jurídico de usos y actividades del litoral, las normas adicionales de protección ambiental (por ejemplo, ante los riesgos del cambio climático), las medidas para concienciación ciudadana y educación ambiental sobre el litoral, etcétera. Toda la ley está orientada bajo el fin de la sostenibilidad ambiental, social y económica de nuestra costa; es decir, un litoral que presta extraordinarios servicios ecosistémicos y una de las más importantes actividades económicas —que son estratégicas para Galicia— relacionadas con la economía azul, pero que al mismo tiempo debe ser preservada en su magnífico capital natural y paisajístico.

Frente a algunas opiniones inexactas que se han vertido en estos meses sobre el proyecto de ley, debe aclararse que en la elaboración del texto normativo se ha seguido un escrupuloso respeto a las competencias de la Administración General del Estado, si bien intentando avanzar en la profundización de la ordenación y gestión autonómica de nuestro litoral. Una evolución en esta dirección que se recoge en la propia doctrina del Tribunal Constitucional. También, estamos convencidos de que la gestión integrada que propone la nueva ley se basa en una estrecha y leal colaboración entre todas las administraciones territoriales con competencias sobre la costa.

Con la aprobación de la Ley de Ordenación y Gestión Integrada del Litoral no nos cabe la menor duda de que se abren muchas y buenas oportunidades para la mejor protección ambiental de nuestra costa y para el desarrollo armonioso de sus actividades económicas y, en definitiva, para el bienestar de la mayor parte de los gallegos y gallegas que vivimos en el litoral. Ahora se trata de que todas las administraciones y los ciudadanos trabajemos, codo con codo, en esta apasionante tarea colectiva de proteger y gestionar, como se merece, nuestra privilegiada costa gallega.